Valencia, España.- El futbolista hondureño del Levante, Kervin Arriaga, arrancó la semana de entrenamientos al margen del grupo por el golpe recibido en el tramo final del partido que disputó ante el Athletic Club en San Mamés el pasado domingo y seguirá el protocolo médico habitual en este tipo de conmociones, informaron fuentes del club valenciano.
Arriaga, que fue trasladado a un hospital en Bilbao minutos después de retirarse conmocionado en el minuto 98 tras sufrir un fuerte choque en la cabeza con el portero del Athletic, Unai Simón, pudo regresar con el equipo a Valencia tras recibir el visto bueno médico.
Fuentes del Levante explicaron que el jugador hondureño no se entrenó con sus compañeros este lunes y que, en función de sus sensaciones y la valoración del cuerpo médico, podrá incorporarse al trabajo colectivo en los próximos días.
Curiosamente, Arriaga seguirá el mismo Protocolo de Retorno Gradual establecido por FIFA que cumplió su compañero Matías Moreno la semana pasada, ya que el defensa argentino también sufrió una conmoción hace dos jornadas, en el duelo ante el Atlético de Madrid, y no pudo jugar en Bilbao por precaución.
Arriaga debe ir gradualmente aumentando la exigencia física y los posibles impactos con la cabeza y, según avance en la semana, podrá realizar parte del entrenamiento con el resto de compañeros y, si no hay ningún contratiempo, podría jugar el domingo ante el Valencia el derbi.
El hondureño entró al campo en el descanso del partido, que el Levante perdió en Bilbao por 4-2, en sustitución de su compañero Carlos Álvarez y cuando su equipo ya perdía por 2-0 y jugaba con un futbolista menos desde el minuto 17 por la expulsión de Alan Matturro.