Yeda, Arabia Saudita.- Barcelona y Real Madrid están regalando un espectáculo inolvidable en Yeda. El Clásico explotó de forma frenética justo antes del descanso en una secuencia de eventos que nadie pudo predecir.
Munuera Montero, árbitro principal del encuentro, añadió tres minutos de tiempo extra cuando el Barça ganaba 1-0 gracias a un gol de Raphinha. Sin embargo, lo que sucedió en ese breve lapso cambió el rumbo del partido.
En un contragolpe letal del equipo dirigido por Xabi Alonso, Tchouaméni rechazó un balón que llegó a los pies de Vinicius Jr. en la banda izquierda.
El brasileño se enfrentó a la doble marca de Pedri y Koundé, pero su habilidad fue superior: tiró un caño espectacular a Koundé para filtrarse al área y luego regateó a Cubarsí para batir al guardameta Joan García, firmando el 1-1.
Cuando el empate parecía definitivo antes del paso por los vestuarios, Pedri filtró un pase exquisito para Robert Lewandowski, quien definió con elegancia ante la salida de Courtois para devolverle la ventaja a los culés al minuto 48.
Pero las sorpresas no terminaron ahí. Debido a la celebración del Barcelona, el colegiado extendió el juego aún más. El Real Madrid aprovechó un tiro de esquina al minuto 51; Huijsen cabeceó al poste izquierdo y Gonzalo García tomó el rebote para sellar el 2-2.
Los jugadores del Barça rodearon al árbitro reclamando una falta previa sobre Pedri y cuestionando la excesiva compensación del tiempo, pero Munuera Montero ignoró las quejas y decretó el final de la primera parte.
Como dato histórico, la última vez que ambos equipos llegaron al descanso empatados 2-2 fue en el vibrante Clásico de Liga en 2014, donde el Barcelona terminó ganando 3-4.