Tegucigalpa, Honduras.- Las empanadas forman parte de la gastronomía de distintos países de Latinoamérica. Cada región las adapta a sus ingredientes y costumbres, por lo que existen múltiples versiones, tanto saladas como dulces.
En Honduras, destacan las empanadas de loroco, quesillo, frijoles, pollo, ayote, choro y pacaya, entre otras, que representan un platillo tradicional de la zona occidental del país.
En esa lista están las empanadas de cuajada, un bocadillo que combina una masa sencilla con el sabor característico del queso fresco.
Las empanadas de cuajada son una opción para compartir en reuniones familiares, celebraciones o como un antojo de la cocina hondureña.
La cuajada, un queso fresco de textura suave, funciona como relleno y aporta su sabor característico a esta preparación. Su elaboración no requiere técnicas complejas, por lo que puede prepararse en casa con ingredientes básicos.
La sencillez es precisamente una de las características de esta receta. La combinación de la masa y la cuajada permite obtener un bocado tradicional que forma parte de los sabores presentes en la cocina hondureña.
Un ingrediente con aporte nutricional
La cuajada aporta nutrientes propios de los productos lácteos. Entre ellos se encuentran proteína y calcio.
Sin embargo, el aporte nutricional de una empanada depende de factores como la cantidad de cuajada utilizada, la preparación de la masa y el método de cocción.
Por ello, además de su valor como ingrediente tradicional, la cuajada puede incorporarse a una preparación que combina sabor y sencillez.
Las empanadas de cuajada muestran cómo ingredientes cotidianos pueden convertirse en una preparación representativa de los sabores hondureños. Son una alternativa sencilla para compartir y disfrutar en diferentes ocasiones.
Ingredientes
-½ libra de cuajada
- ¼ taza de tomates deshidratados
- 2 cucharadas de miel
- 2 tazas de harina
- ¼ taza de agua fría
- ½ barra de margarina
- 1 huevo
Preparación
1. Precalentar el horno a 356 ºF. Poner en un tazón la cuajada con los tomates deshidratados finamente picados y la miel, mezclar y reservar.
2. Verter en un tazón la harina luego deshacer la margarina en pequeños trozos y revolver la margarina con la harina, hasta formar una textura como de queso parmesano.
3. Agregar agua bien fría hasta formar una masa consistente, luego estirar con ayuda de un rodillo cortar la masa en forma circular y rellenar con la cuajada luego envolver.
4. Batir la yema del huevo en un tazón y pintar los pastelitos. Hornear hasta que estén doraditas. Retirar y servir.