Tegucigalpa, Honduras. En un entorno donde la economía, los negocios y la vida cotidiana dependen cada vez más de la conectividad, la inversión en infraestructura de telecomunicaciones se ha convertido en un factor determinante para la competitividad y el desarrollo de Honduras. Desde facilitar la operación de las empresas hasta acercar oportunidades de educación, salud, servicios financieros y comunicación a millones de personas, las redes digitales son hoy una pieza esencial para el crecimiento del país.
En ese contexto, Tigo, líder en telecomunicaciones en Honduras y una de las principales impulsoras de la transformación digital del país, celebra 30 años de operaciones. Durante estas tres décadas, ha consolidado su presencia mediante una inversión acumulada superior a los US$8,500 millones y una contribución de más de US$4,000 millones en impuestos, reflejando su compromiso con el desarrollo económico y tecnológico de Honduras.
La historia comenzó en 1996 con Celtel, la primera compañía de telefonía celular del mercado hondureño, que inició operaciones con una red analógica y cobertura en Tegucigalpa y San Pedro Sula. Desde entonces, la expansión de la infraestructura de telecomunicaciones ha acompañado la evolución del país, llevando conectividad a más comunidades y regiones hasta alcanzar una cobertura nacional.
Tres décadas después, esa evolución continúa con un ambicioso plan de inversión durante 2026 que contempla la construcción de 127 nuevos sitios y la modernización de otros 810, un despliegue que le permitirá a Tigo, superar el 90 % de cobertura poblacional móvil y fortalecer la capacidad de la red para responder a la creciente demanda de datos, ofreciendo una conectividad más robusta en todo el país.
La inversión también contempla la inauguración de una segunda etapa de Evolution, el primer Data Center comercializable de Honduras diseñado bajo estándares internacionales con certificación Tier III, fortaleciendo la infraestructura tecnológica del país. Esta instalación impulsa la inversión local y extranjera, ya que representa una alternativa para que empresas e instituciones puedan alojar aplicaciones y datos en infraestructura local con altos niveles de disponibilidad y continuidad operativa.
Cuando una empresa decide invertir en un país, evalúa aspectos como dónde alojar sus servidores y garantizar la continuidad de sus datos. La existencia de infraestructura local como el Data Center de Tigo cambia la ecuación: reduce la dependencia de data centers fuera de Honduras y disminuye la latencia.
Por otro lado, para el empresariado hondureño, una mayor cantidad de sitios nuevos y modernizados representa una infraestructura más robusta, capaz de responder al crecimiento de la demanda de conectividad en parques industriales, corredores logísticos y centros de distribución, impulsando operaciones más eficientes y confiables.
A lo largo de estas tres décadas, la evolución de Tigo también se ha reflejado en el desarrollo de soluciones digitales que han transformado la forma en que los hondureños se comunican, acceden al entretenimiento, realizan transacciones y hacen negocios. Servicios como Tigo Home, Tigo Money y las plataformas Tigo USA y Tigo España han ampliado las posibilidades de conexión tanto dentro como fuera del país, mientras que programas de impacto social como Tigo Comunidades, Maestros Conectados, Conéctate Seguro, Conectadas y Honduras Verde han impulsado la inclusión digital, la educación y el desarrollo sostenible, reafirmando el compromiso de Tigo con el progreso de Honduras.