El reciente y heroico trabajo tras el derrumbe ocurrido en unas bodegas en la capital dio a conocer la ardua labor que realizan Togo y Mago. Gracias a esta popularidad el equipo de Pet News una de las secciones especializadas de Brand Studio, se trasladó en exclusiva a las instalaciones del Primer Batallón Canino de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).
El objetivo primordial era dar visibilidad al riguroso trabajo, la disciplina y el profundo sentido de servicio que transforman a un cachorro en un salvavidas de élite. A partir de los 45 días de nacidos, los cachorros ya enfrentan sus primeras pruebas de aptitud para identificar su potencial en tareas de rescate. Posteriormente, entre los 9 y 12 meses de edad, inician formalmente su curso de adiestramiento especializado.
Héroes desde el vientre
La experiencia comenzó junto al comandante de la unidad, teniente coronel Edwin Hernández, quien recibió al equipo de Brand Studio para conocer el impacto de un batallón de esta magnitud. “Para mí es un orgullo y un honor comandar esta prestigiosa unidad”, confiesa, extendiendo su agradecimiento al alto mando por la confianza depositada en esta gran labor.
El líder de la unidad detalló a Pet News que el camino para formar a un héroe como Togo o Mago empieza mucho antes de lo que cualquiera imagina, desde el vientre materno, asimismo, reafirmó su compromiso de apoyar en cualquier situación que lo requiera: “El Batallón Canino está siempre anuente a participar en cualquier operación en apoyo a otras instituciones y a seguir aumentando sus capacidades”, puntualizó el comandante.
Psicología de un instructor canino
Para el equipo de Pet News, fue emocionante recorrer las salas cuna, el aula K9 y las pistas de obstáculos, además de presenciar demostraciones de adiestramiento y búsqueda de narcóticos. De esta manera, Juan Guerra instructor del Comando II de infantería cuenta que permanece en constante capacitación para actualizar los métodos de enseñanza.
El experto nos reveló que para educar a un perro de élite se necesita mucho más que el simple gusto por los animales. “Se debe tener una mente abierta a los cambios; hay que entender la conducta canina y utilizarla para que el perro logre el objetivo. Se trata de leer y analizar su comportamiento”, explicó el instructor a nuestras cámaras.
Uno de los momentos más curiosos de la entrevista fue cuando el instructor detalló la gestión de las emociones en situaciones límite. En una zona de desastre, si el guía se estresa, puede transmitir ese nerviosismo al can de forma instantánea a través de la correa. Por ello, el entrenamiento busca forjar un carácter inquebrantable desde la gestación.
Lo que más sorprende al Comando Guerra es la enorme empatía de sus compañeros de cuatro patas: “Ellos leen al humano; cuando el instructor está triste o preocupado, se acercan a consolarlo” nos comentó con entusiasmo.
El ideal del can perfecto
Las personas podrían preguntarse si existe una raza perfecta para estas misiones. La respuesta es no; todo depende de la tarea. Si la operación requiere altura, no se optará por un can de estatura pequeña. No obstante, el especialista desglosó las tres características innegociables que debe reunir el perro ideal: una excelente capacidad física y de resistencia, una mente ágil para razonar ante las pruebas y, sobre todo, una extraordinaria capacidad olfativa que aproveche los 250 y 300 millones de células receptoras que poseen. El animal que logre el equilibrio perfecto entre estas tres virtudes se convertirá en un especialista de primer nivel.
Para entender cómo se gestan y cuidan estas extraordinarias criaturas, conversamos con Allan Pineda Irias, auxiliar del batallón y encargado de los cuidados de la unidad. Él nos explicó el protocolo clínico que siguen desde el primer día. Todo inicia con una rigurosa selección genética de padres y madres mediante exámenes médicos detallados. Una vez realizada la monta, la madre recibe una alimentación especial, ultrasonidos y chequeos de rutina.
“Cuando nacen los cachorros, verificamos de inmediato si están en óptimas condiciones y si pueden amamantar adecuadamente”, comentó Pineda Irias. Los cuidados son meticulosos, a los 20 días comienzan con alimentación y agua permanente, entre los 25 y 30 días se realiza su primera desparasitación. Posteriormente, a los 40 o 45 días de vida, reciben su primera vacuna para prevenir enfermedades que afecten su crecimiento y rendimiento futuro.
Allan Pineda, invita a replicar este cuidado y respeto con los canes que tenemos en casa, dejando una valiosa reflexión que sella el propósito de Pet News en esta cobertura: “A veces no nos damos cuenta de la inteligencia que ellos tienen y de cómo pueden ayudar en situaciones de riesgo”.