Tegucigalpa, Honduras.- ¿Alguna vez ha pasado por una calle de la capital y ha visto un auto viejo, oxidado y abandonado que lleva meses o años, estorbando? Todos lo hemos visto alguna vez. Los vehículos abandonados y la acumulación de chatarra no solo afean nuestras ciudades, sino que se convierten en verdaderos imanes de problemas. Conscientes de este desafío, la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), bajo el liderazgo del alcalde Juan Diego Zelaya, ha puesto en marcha una fuerte ofensiva ambiental y de ordenamiento vial en la capital de Honduras.
A través de la estrategia ReciclaMás, las autoridades capitalinas de Movilidad Urbana dirigida por el ingeniero Marco Carrasco, inició un operativo con una meta ambiciosa: retirar 80 toneladas de chatarra y vehículos abandonados en diferentes puntos de Tegucigalpa.
Un respiro para la movilidad
Este esfuerzo no es una limpieza cualquiera; se trata de una intervención integral coordinada por la gerencia de Movilidad Urbana, liderada por Carrasco. El objetivo principal es liberar las vías públicas que han sido secuestradas por el metal pesado y darles a estos residuos un tratamiento especializado. “Hay una acumulación exagerada de toneladas y toneladas de basura. Hay cierto tipo de desechos, los metálicos, que requieren de otro tipo de tratamiento. Gracias al convenio del alcalde Juan Diego Zelaya con la recicladora Diamante, hemos encontrado una manera de mejorar el medio ambiente y recuperar espacios de manera responsable”, explica el ingeniero Carrasco.
El inicio de este operativo tuvo lugar en el plantel municipal de la colonia Las Palmas, un punto estratégico donde se recolectó acero y desechos sólidos. El impacto de retirar estos vehículos e infraestructura obsoleta va mucho más allá de lo estético. Se traduce en tres beneficios tangibles para los capitalinos: 1. Salud pública: Un auto abandonado acumula agua lluvia y suciedad, convirtiéndose en el criadero perfecto para zancudos transmisores del dengue, zika y chikungunya, además de atraer roedores. 2. Seguridad ciudadana: Estos “cascarones” de metal suelen ser utilizados como escondites por la delincuencia o como depósitos de objetos ilícitos. Al eliminarlos, se recupera la paz en los barrios y colonias. 3. Movilidad urbana: Cada centímetro recuperado en las aceras y calles significa mayor fluidez vehicular y caminos más seguros para los peatones.
¿Hacia dónde va el operativo?
Movilidad Urbana ya tiene identificados los próximos puntos críticos con alta acumulación de chatarra: Sector de Suyapa: En las cercanías de la Basílica de Suyapa; así como la salida a carretera Olancho, a la altura de la colonia Cerro Grande. Con estas acciones, la administración del alcalde Juan Diego Zelaya y el equipo de Movilidad Urbana, liderada por el ingeniero Marcos Carrasco de muestran que el ordenamiento de la capital no es solo cuestión de infraestructura, sino de cultura y sostenibilidad.
Liberar la capital de la chatarra es el primer paso para construirla ciudad limpia, segura y transitable que todos los hondureños merecemos. Para hacer una denuncia, puede llamar a la línea 100 de la AMDC, para reportar cualquier carro abandonado o espacio invadido por chatarra.