Tegucigalpa, Honduras.- En el corazón comercial de Comayagüela, donde convergen miles de ciudadanos a diario, la séptima avenida ha sido durante años un punto crítico marcado por el deterioro vial, el desorden y la congestión.
Hoy, este escenario comienza a cambiar con una intervención impulsada por la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), que busca no solo rehabilitar una calle, sino transformar integralmente uno de los espacios más dinámicos de la economía popular.
Intervención integral
El proyecto abarca la recuperación de la séptima avenida entre la 2da y 5ta calle, con una visión que trasciende la pavimentación. Según explicó José Miguel Sierra, director de Infraestructura Vial y Movilidad Urbana, “La intervención no se limita solo a reparar el asfalto; contempla una transformación completa de la avenida”.
Las obras incluyen aceras amplias, bordillos, nivelación de drenajes y una reorganización del espacio que permitirá una convivencia más ordenada entre peatones, comerciantes y vehículos.
Desde el punto de vista técnico, se trata de una infraestructura de alta calidad. La vía será pavimentada con concreto hidráulico de 4,000 PSI, con una losa de 15 centímetros de espesor, diseñada para soportar el tráfico intenso del sector, según lo informado por las autoridades.
Este proceso implica la demolición de la estructura existente, la preparación de la base y la instalación de nuevas capas que garantizan durabilidad. De acuerdo con Sierra, esta solución tiene una vida útil estimada de hasta 20 años, lo que representa una mejora significativa frente al asfalto tradicional.
Inversión pública
La inversión destinada asciende a L 3,494,243.80, financiados con recursos municipales. Este proyecto forma parte de un plan más amplio que contempla L 250 millones para el mantenimiento vial de Comayagüela en 2025.
Más allá de la cifra, la intervención representa un retorno tangible para la ciudadanía, al traducir recursos públicos en infraestructura funcional y sostenible.
Impacto directo
Cabe destacar que el alcance social del proyecto es significativo. Se estima que más de 10,000 personas serán beneficiadas directamente, entre comerciantes, transportistas, compradores y residentes.
Además, la obra generará 100 empleos directos durante su ejecución, lo que aporta un alivio económico inmediato a numerosas familias.
Sierra destacó que “Una calle en buen estado atrae más clientes, lo que se traduce directamente en mayores ventas para los comerciantes”.
Coordinación social
Uno de los elementos clave del proyecto es la articulación con los actores del mercado. La ejecución se realiza en coordinación con organizaciones de vendedores, como el Sindicato de Vendedores Libres de Honduras (SIVELIH), priorizando el diálogo y la participación.
Para minimizar el impacto en la actividad comercial, se han programado jornadas nocturnas, permitiendo que el comercio continúe durante el día. Este enfoque refuerza la legitimidad del proyecto y promueve la corresponsabilidad ciudadana.
La intervención física se complementa con una ordenanza municipal que regula el uso del espacio público. Esta medida establece reglas claras para los vendedores ambulantes, evitando que el desorden vuelva a deteriorar la infraestructura.
En palabras del funcionario, ambas acciones son inseparables: la normativa garantiza sostenibilidad, mientras la obra crea las condiciones materiales para el orden urbano.
Proyección futura
La recuperación de la séptima avenida no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia más amplia de reordenamiento del centro histórico, que contempla replicar este modelo en otros mercados de Tegucigalpa y Comayagüela, esto bajo la ordenanza del alcalde municipal Juan Diego Zelaya.
Su objetivo es consolidar espacios comerciales dignos, funcionales y competitivos, fortaleciendo el rol del comercio popular como motor económico.
Esta transformación también representa una apuesta por la dignidad urbana, la reactivación económica y el orden sostenible.
El desafío ahora recae en la corresponsabilidad ciudadana. Cuidar la infraestructura, respetar las normas y mantener el diálogo serán factores determinantes para que esta inversión cumpla su propósito.