Entretenimiento

Cuatro historias infantiles unidas por una pasión: el arte

Giovanna Ayón, Gracia María Montes, Maybelin Osorio y Ashley Cubas, destacadas exponentes de la pintura, el ballet, el teatro y la música.

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09.09.2013

Hoy se celebra el Día del Niño, y Vida dedica su portada a cuatro talentosas, responsables, esforzadas y disciplinadas niñas.

Gracia María Montes, Maybelin Osorio, Giovanna Ayón y Ashley Cubas comparten sus historias de éxito logrado con dedicación y entusiasmo, ya que ellas son destacadas exponentes de diferentes disciplinas artísticas. Las cuatro niñas, gracias a la pasión que le imprimen a lo que hacen, han logrado sobresalir en los centros donde reciben su formación en el arte.

El Programa Piloto 7-14, el Estudio de Arte de Carolina de Carías, la Escuela Experimental de Niños para la Música y la Escuela Nacional de Danza Merceditas Agurcia Membreño son los lugares que las recibieron a temprana edad, y en sus aulas las han visto crecer y ser felices y las han ayudado a descubrir todo el potencial que tienen para ser excelentes ya sea en el teatro, la pintura, la música o la danza.

Las niñas expresaron sentirse libres cuando hacen lo que les gusta, por ello desean seguir aprendiendo aún cuando su futuro les demande una carrera universitaria que no tenga relación con lo que en este momento les ha dado tantas satisfacciones.

Giovanna Ayón: “Me encanta pintar porque esto me hace feliz”

“Estar en el estudio de arte ha sido una experiencia súper bonita y divertida. Cada vez que venimos a pintar hacemos cosas diferentes y participamos en muchas exposiciones y fundaciones que ayudan a estar feliz a la gente que no tiene mucho”, expresó Giovanna Ayón.

Con 11 años de edad, y ocho de pertenecer al Estudio de Arte de Carolina de Carías, Giovanna recuerda que la primera vez que hizo un cuadro en acrílico “me sentí súper orgullosa de mí porque sentí que había avanzado, mejorado, que había entrado en el proceso de aprender el arte”.

Nuestra entrevistada señaló que pintar le ayuda a ser una persona más feliz y la motiva a hacer las cosas con un propósito.

A la pintora le gusta mucho hacer obras abstractas, “porque cuando lo hago me siento libre, que puedo hacer lo que quiera y siento que no hay manera correcta de hacer las cosas sino que las puedo hacer de muchas formas”.

Giovanna se siente muy orgullosa de una obra que hizo para Chiminike, la cual fue el regalo que la institución le obsequió a Beverly Thacker, agregada cultural de la Embajada de Estados Unidos, cuando partió a su país, por lo que la pintura tenía muchos elementos emblemáticos de Tegucigalpa.

La artista, que se declaró admiradora de la obra de Mario Castillo, considera que el arte le permite mostrar su manera de ser, “soy muy alegre, me encanta reírme, entonces a la hora de pintar reflejo todo lo que soy”.

El ballet es la pasión de Gracia María Montes

Con 10 años de edad Gracia María Montes sabe lo que es ser entregada, puntual y disciplinada en lo que hace. La balletista, que llegó a la Escuela Nacional de Danza Merceditas Agurcia Membreño cuando tenía ocho años de edad, expresó que “cuando bailo me siento libre de hacer lo que me gusta, y ha sido muy bonita mi experiencia en estos tres años que tengo de estar aquí”.

Gracia María considera que, aunque esta expresión artística es de las más exigentes, vale la pena el sacrificio porque el ballet “me ayuda a ser más disciplinada, responsable, menos tímida, hago más amigos no solo en la escuela y tengo una vida más saludable”.

La bailarina dijo sentirse satisfecha de lo que ha logrado hasta el momento, y cuando su maestra la corrige “siento que estoy aprendiendo más, lo veo como un reto”.

La excelencia en su trabajo la ha llevado a ser una de las alumnas más destacadas de la escuela, donde también está su hermana mayor, a quien admira.

“Ella me inspira porque siento que algún día llegaré al nivel en donde ella está”. Gracia señaló que para hacer las cosas bien “hay que soñar, tener fe, disciplina y tratar que los padres nos apoyen en todo para poder lograr nuestros sueños”. La talentosa niña no solo invierte su tiempo en la escuela de ballet, también recibe clases de canto en la Escuela Nacional de Música.

Maybelin Osorio, sumergida en el teatro

Desde que estaba muy pequeña a Maybelin Osorio le llamaba la atención actuar, pero su desarrollo artístico inició en la danza. Su primera experiencia fue en una compañía, para luego formar parte del grupo de niños que integran el Programa Piloto 7-14 que maneja la Secretaría de Finanzas.

“Cuando estaba en danza a veces miraba por la ventana las clases de teatro y me llamó la atención, y entré porque desde chiquita había deseado actuar”, expresó.

La actriz, de once años de edad, dijo que cuando está actuando en un escenario se siente otra persona: “siento como si no soy yo sino que me transporto a otro lugar, donde es posible que yo pueda hacer todas las cosas del mundo”.

Nuestra entrevistada no solo actúa, también zanquea, hace mimo y escribe poesía, y compartió que admira a la escritora hondureña Aída Castañeda. “El mimo me gusta porque se hace con el cuerpo, hay más imaginación y es más dramático”.

Maybelin dice que “si no hubiera tenido la oportunidad de desarrollarme en el teatro sería tímida, no podría desenvolverme y sería siempre la que se sienta atrás sin hablar”.

Hasta la fecha ha participado en las obras teatrales “Alicia en el país de las maravillas”, “El mago de Oz” y “Los tres cocineros”, y dijo que en un futuro le gustaría actuar en una obra como “Romeo y Julieta”.

Ashley destaca con la guitarra y la flauta

La Escuela Experimental de Niños para la Música hace tres años recibió en sus aulas a una niña prodigiosa, ella es Ashley Madeleine Cubas.

La pequeña de nueve años de edad entró a la institución animada por una profesora que vivía cerca de su casa. Fue así que llegó a la escuela, hizo el examen de admisión y se quedó.

“Cuando llegué era muy tímida, y al final me gustó el violín, la flauta y la guitarra”.

Ashley, que ahora está en tercer grado, expresó que “la música me hace sentir bien”, y que cuando sale de la escuela llega a su casa a practicar canciones en la guitarra, hacer tareas y leer.

Ella disfruta mucho aprender todo lo relacionado con la música: “desde chiquita le dije a mi mamá que me pusiera en música”.

Ashley es una alumna de excelencia académica a la que también le gusta recitar poemas.

Con tan corta edad, la disciplina y el esfuerzo son características de la niña, que dice que “cuando sea grande me gustaría componer canciones”.

La destacada alumna considera que “la Escuela Experimental es de mucha ayuda para que los niños que quieren enwnal de Música no sean tan tímidos y tengan más experiencia”.

El turismo no explotado de la capital

Tegucigalpa es un lugar histórico que contiene mucha riqueza cultural, que lastimosamente no ha sido desarrollada por la negligencia de nuestras autoridades del gobierno y el poco interés de cada ciudadano. Cada calle, callejón, cada esquina y barrio contiene tantas historias que no han sido contadas a nuestras generaciones.

Los museos capitalinos no son promocionados, tenemos muy poca información de ellos, por esa razón carecemos de formación cultural. Profundizar en la historia de Francisco Morazán, en el casco de la ciudad y de todos los personajes destacados de la historia es importante. Quisiera saber las rutas mineras y el recorrido de nuestros indígenas. Cada día por las calles lo que hay es delincuencia, corrupción e indiferencia.

Han minado nuestra historia, por lo cual es necesario tomar decisiones al respecto a corto plazo. Asumo el reto y el desafío de preocuparme más, conocer la historia de mi capital, haciendo un esfuerzo extra cada día de mi vida.

Investigando, buscando, escudriñando mi cultura. Compartiré con mis compañeros cada anécdota, cada párrafo, cada renglón de historia conocida por mi persona, leyendas, cuentos, moralejas, trabalenguas, bombas, frases y costumbres, e investigaré las historias y además me esforzaré en conocer las costumbres y tradiciones de otros lugares de mi país, como ser aldeas, caseríos, pueblos, municipios y montañas.

Dorcas Eunice Sierra estudiante de 6 grado sección “B” de la escuela Cerro Grande II

Tegucigalpa es un lugar histórico que contiene mucha riqueza cultural, que lastimosamente no ha sido desarrollada por la negligencia de nuestras autoridades del gobierno y el poco interés de cada ciudadano. Cada calle, callejón, cada esquina y barrio contiene tantas historias que no han sido contadas a nuestras generaciones.

Los museos capitalinos no son promocionados, tenemos muy poca información de ellos, por esa razón carecemos de formación cultural.

Profundizar en la historia de Francisco Morazán, en el casco de la ciudad y de todos los personajes destacados de la historia es importante.

Quisiera saber las rutas mineras y el recorrido de nuestros indígenas. Cada día por las calles lo que hay es delincuencia, corrupción e indiferencia. Han minado nuestra historia, por lo cual es necesario tomar decisiones al respecto a corto plazo.

Asumo el reto y el desafío de preocuparme más, conocer la historia de mi capital, haciendo un esfuerzo extra cada día de mi vida. Investigando, buscando, escudriñando mi cultura.

Compartiré con mis compañeros cada anécdota, cada párrafo, cada renglón de historia conocida por mi persona, leyendas, cuentos, moralejas, trabalenguas, bombas, frases y costumbres, e investigaré las historias y además me esforzaré en conocer las costumbres y tradiciones de otros lugares de mi país, como ser aldeas, caseríos, pueblos, municipios y montañas.