A nadie se le ocurriría dar sus contraseñas, número de tarjeta de crédito, cuenta bancaria a la primera persona que pasara por la calle, pero, en Internet, dejamos a un lado la prudencia.
Muchos internautas ponen el peligro la privacidad de sus datos al navegar por sitios plagados de virus y publicidad engañosa.
Aquí que te damos una serie de consejos con los que hacer frente a malwares, ciberdelincuencia y vulnerabilidades:
#1-Contraseña
Aunque no existe la contraseña perfecta e indecifrable, se recomienda que esta contenga al menos ocho caracteres entremezclando números, letras mayúsculas y minúsculas, acompañados de diferentes símbolos (puntos o guiones). Recuerda no utilices la misma palabra de seguridad en todas tus cuentas.
#2-Descargas
Ponga mucha atención antes de descargar archivos, asegúrate de la confianza o acreditación del sitio web desde donde realizas las descargas. Lo recomendable es instalar antivirus.
#3-Vigila la información que publicas
Debes de tener muy claro el concepto de 'autorresponsabilidad'. Al públicar algo en internet quedas expuesto a millones de usuarios en la red, por lo que es casi imposible detener su circulación; por ello la importancia de establecer límites y controlar los contenidos (fotografías, información personal, datos bancarios).
#4-Publicidad engañosa
El software que utiliza publicidad, conocido, como spyware, saturan las computadoras conectadas a Internet con anuncios.
#5-Protege tu computadora
Protege tu ordenador con una contraseña: esto restringirá el inicio de sesión e impedirá que otra persona ingrese sin tu consentimiento.
#6-Claves
No guardar las claves dentro de un dispositivo móvil. No es recomendable almacenar información como nombre de usuario, contraseñas y otros datos en el aparato que se use para navegar ya que te expone a un robo de identidad fácilmente.
#7-No hagas clic en cualquir enlace
Nuestra naturaleza es ser curiosos y este hecho no pasa desapercibido para los ciberdelincuentes. Las posibilidades de que el usuario encuentre enlaces que no han sido verificados en la bandeja spam del correo electrónico o en páginas maliciosas que estén hábilmente redactados para llamar la atención y ganar clics. Esto es particularmente peligroso en las plataformas de redes sociales donde es más probable que el usuario baje la guardia.