La fragilidad de un infante ante un impacto fuerte es fatal; la composición de su cuerpo y su sistema nervioso pueden sufrir daños irreparables, por lo que es mejor tomar en cuenta todas las medidas de seguridad.
Si usted va a salir de viaje y ya hizo los chequeos de su carro, acuérdese que en el asiento trasero de su vehículo o del que va adelante de usted puede ir un niño, por eso es necesario que se desplace a una velocidad prudente, al igual que se asegure de que la silla de su hijo esté ubicada y sujetada correctamente.
Estadísticas revelan que la falta de seguridad con que viajan los menores por no utilizar una silla cesta o porque no se sujetan adecuadamente con el cinturón son uno de los principales causales de daños a los pequeños.
Entre 10 y 12 años
Los médicos recomiendan que los pequeños utilicen este dispositivo de seguridad hasta los 10 o 12 años, aduciendo que un niño en estas edades no tiene un cuerpo del tamaño requerido para que el cinturón por sí solo pueda sujetarlo.
Mirando hacia el respaldo
En países desarrollados se recomienda que los niños de cuatro años viajen mirando hacia el respaldar del asiento.
Estadísticas de algunos estudios revelan que los niños que viajan mirando hacia el frente tienen cinco veces la posibilidad de morir o sufrir lesiones graves en comparación con los que lo hacen mirando hacia el respaldar.