Bebió demasiado durante las fiestas de fin de año? ¿Planea ahora un régimen “detox” para limpiar su organismo? Olvídelo, este tipo de “desintoxicaciones” son una pérdida de tiempo y un esfuerzo inútil.
Según la organización médica British Liver Trust (Fondo Hepático Británico), que reúne a especialistas hepáticos del Reino Unido, estas abstinencias de un par de semanas o un mes no hacen ningún bien a la salud. Al contrario, podrían incluso causar más daños al organismo por el falso sentimiento de seguridad que promueven estos regímenes, dice la organización.
Los especialistas afirman que en lugar de abstenerse unos días o semanas en enero, es mejor tomar la decisión de no beber alcohol durante ciertos días cada semana y durante todo el año.
“Ante el alcohol, es más aconsejable una actitud de largo plazo”, afirma la organización.
El encargado de descomponer y eliminar el alcohol en nuestro organismo es el hígado. Este órgano tarda una hora en procesar ocho gramos de alcohol (medio vaso de vino o media botella de cerveza clara). Por eso, el alcohol en exceso no solo nos deja con una resaca al día siguiente, sino que a largo plazo causa daños irreparables en el hígado y otros órganos.
Los expertos en enfermedades del hígado afirman que “desintoxicarse” en enero después de haber bebido en exceso durante diciembre es una idea que engendra el sentimiento de que el abuso al hígado puede solucionarse.