Hoy en día ninguna empresa puede darse el lujo de permitir que sus empleados renuncien debido a que es un recurso en el que se ha invertido tiempo para su entrenamiento, para su involucramiento y compromiso; su fuga provocaría pérdidas económicas para la compañía.
Una nueva estrategia que utilizan las instituciones para retener a los empleados con talento es lo que se denomina “salario mental”, un esquema que, más allá del dinero, le permite a los empleados trabajar en un buen ambiente laboral, gozar de flexibilidad de horarios, oportunidades de desarrollo profesional, entre otras opciones.
“El ‘salario mental’ son todos aquellos aspectos del trabajo que provocan una motivación intrínseca en las personas, como los elogios, las palmadas en la espalda o que un jefe le reconozca a un empleado que es un buen recurso para la empresa”, detalló Fabio Andrade, psicólogo del Centro de Crecimiento de Recursos Humanos (Cecrerh), quien también agregó que toda esa connotación de motivaciones no tiene que ver con una compensación económica o remuneración.
Cuando un empleado tiene el salario congelado y no recibe ningún incremento sustancial, no hay reconocimiento, ni buen ambiente laboral y ningún elogio, se convertirá en una persona que no desempeñará excelentemente su trabajo ya que se sentirá desmotivado.
El aspecto del “salario mental” no tiene que ser un recurso que solo se aplique en épocas de crisis, más bien tiene que ser un elemento que siempre debe ser tomado en cuenta en las compañías; este debe ir a la par con el salario monetario.
“El salario monetario en términos económicos beneficia a las personas, pero no debería ser el único factor en el cual los empleadores basen la felicidad de sus trabajadores. Si el empleado refleja que tiene un buen jefe que lo trata con dignidad, con respecto y que considera sus opiniones, lo convertirá en una persona más motivada por el trabajo. “Aunque usted no lo crea, el ‘salario mental’ tiene un efecto más poderoso en las personas que el dinero en sí”, recalcó Andrade.
Elementos del “salario mental”
-Reconocimiento del trabajo.
Este aspecto brilla por su ausencia en muchas compañías. Es raro el jefe que subraya algo de lo mucho que hace bien un empleado y, en cambio, se le tirará a la yugular a la mínima que se equivoque o no cumpla. Puede hacer bien el 99% de las tareas encomendadas, pero con fallar en una esa es la que se subrayará. Así que los jefes no tienen que descuidar el reconocimiento de la labor de sus empleados.
-La posibilidad de compatibilizar su horario laboral con su vida personal.
No solo tiene vida personal aquel que está casado y con hijos. Vida personal la tienen todos, aunque algunos se dediquen a sus hobbies. Esta importante condición motiva a las personas a trabajar mucho mejor dentro de la compañía.
-Solidaridad y compromiso.
También en muchas compañías brilla por su ausencia la proporción de información respecto a sus políticas. Si el empleado se siente identificado o comprometido con las políticas de la empresa realizará su labor con mayor productividad.
-Flexibilidad de horarios u otros beneficios.
La posibilidad de un aparcamiento fácil, las horas de entrada y de salida también están dentro del “salario mental”.
Ventajas
-El “salario mental” logra que el empleado se sienta más productivo y menos vulnerable a la presión de trabajo.
-Proporciona autoeficacia, es decir, que el trabajador se siente capaz de hacer las cosas.
-Retiene al recurso humano en la compañía.
Desventajas
-Cuando las organizaciones no aplican un salario que va más allá de lo económico esto provocará un desgaste en el colaborador, ya que sentirá que lo da todo a la institución pero no recibe ninguna felicitación al respecto.
-El empleado al no ser reconocido por su trabajo puede renunciar a la compañía.