La dieta mediterránea también 'alimenta al cerebro'. El estudio PREDIMED sigue trayendo buenas noticias.
Apenas tres meses después de demostrar de forma fehaciente que la dieta mediterránea protege el corazón, una escisión de esta investigación española señala que los beneficios de este tipo de alimentación también podrían extenderse al cerebro.
Este patrón alimenticio regado con aceite de oliva virgen extra o frutos secos parece mejorar significativamente la capacidad cognitiva de las personas mayores.
Los autores de este trabajo realizaron un seguimiento a un grupo de 522 individuos de edades comprendidas entre los 55 y los 80 años que, al inicio de la investigación, no presentaban ningún problema de corazón, aunque sí tenían un perfil de riesgo (tenían diabetes tipo 2 o varios factores asociados, como la hipertensión o el tabaquismo).
Entre los más de 17,000 participantes en el PREDIMED, los investigadores eligieron a este grupo porque era el que mejor permitía realizar un seguimiento a largo plazo.
Después de una media de seis años y medio realizando una dieta mediterránea (ya fuera con suplemento de aceite de oliva o de frutos secos) o un régimen bajo en grasas (grupo control), estos individuos se sometieron a varios tests que pretendían evaluar su función cerebral y detectar posibles signos de deterioro cognitivo.Se evaluó la memoria, la orientación, el pensamiento abstracto o los niveles de atención de cada uno de los participantes.
Hallazgos
Los resultados fueron claros a favor de la dieta mediterránea. La incidencia de tanto un deterioro cognitivo leve como de una demencia era significativamente más baja en los grupos de quienes habían estado tomando una dieta mediterránea. Asimismo, los resultados de los tests en cuanto a capacidad cognitiva también eran mejores entre quienes seguían este patrón alimenticio.
Más beneficios
En cuanto al aceite de oliva, el corazón y el cerebro no son los únicos beneficiados, de acuerdo con el equipo que participó en este estudio, pronto se publicarán resultados que demuestran que este 'oro líquido' de la dieta mediterránea es también capaz de reducir el riesgo de diabetes.