Una tendencia muy marcada en la estética y diseño de interiores es la manipulación del color para crear efectos interesantes, degradando el color en las superficies como paredes y textiles.
A esta técnica de pintura se le conoce como ombré, y se aplica tanto en el mundo de la moda (cabello incluido) hasta en la decoración. Con el ombré se busca que el color escogido para la pared, techo, mueble o tela vaya desde el gradiente más oscuro hasta uno más claro, incluso casi blanco.
Ventajas del ombré
1. Puede ser aplicada prácticamente sobre cualquier superficie
2. No necesita ser un pintor experto para lograr este efecto en su hogar.
3. Es sencillo revivir el espacio mientras crea un ambiente chic y decididamente contemporáneo aplicando una capa de pintura en degradé sobre sus objetos.
4. Puede renovar cualquier cantidad de muebles pintándolos en distintos gradientes de un mismo color.
5. Incluso, puede aplicar esta técnica en cosas que suelen pasar desapercibidas e integrarlas en la decoración.