Bogotá, Colombia.- Los hermanos ecuatorianos José Luis y José Armando Cevallos, conocidos como los siameses del Ecuador, fallecieron este jueves 15 de octubre a los 27 años en Colombia, luego de sufrir complicaciones cardíacas que terminaron con la vida de ambos, según informó el entorno cercano de los jóvenes a un medio español.
De acuerdo con Fernando Carrillo, una persona cercana a los hermanos, los problemas de salud comenzaron cuando José Luis empezó a sentirse mal y presentó vómitos, por lo que decidieron trasladarlos a un hospital de Bogotá, donde sufrió un infarto.
Aunque los médicos lograron reanimarlo, la situación se complicó poco después, cuando José Armando también sufrió un episodio cardíaco que provocó la muerte de ambos hermanos.
Una historia que superó las expectativas médicas
José Luis y José Armando nacieron unidos físicamente y compartían órganos como el hígado y el intestino, aunque cada uno tenía su propio corazón.
Debido a la complejidad de su situación, los médicos llegaron a considerar la posibilidad de separarlos, pero el riesgo de la intervención era demasiado elevado, por lo que la operación no se llevó a cabo.
Pese a que inicialmente enfrentaron un pronóstico médico reservado, los hermanos consiguieron vivir 27 años juntos, superando las expectativas iniciales y convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia para miles de personas que seguían su historia en redes sociales.
A través de sus plataformas digitales compartían momentos de su vida cotidiana, sus experiencias y sus sueños, además de mostrar cómo afrontaban las dificultades de movilidad y las actividades que realizaban en conjunto.
Ayuda y respeto
El equipo de Los Siameses del Ecuador anunció campañas en Vaki y GoFundMe para reunir fondos destinados a la familia. “Cada aporte es completamente voluntario y será recibido con profundo agradecimiento”, se puede leer en el comunicado compartido en redes sociales.
El mensaje oficial pidió respeto por la privacidad de los familiares y evitó brindar más información sobre las circunstancias de la muerte.
El equipo recordó a los hermanos con la frase que identificaba su historia: “El querer es poder, y la discapacidad no es impedimento para ser felices”.