Bangkok, Tailandia.- Millones de personas en China y en comunidades asiáticas alrededor del mundo celebran este martes el inicio del Año Nuevo Lunar 2026, marcado por la presencia del Caballo de Fuego, séptimo animal en el ciclo zodiacal chino y uno de los más vibrantes dentro del sistema astrológico oriental.
La llegada de este nuevo ciclo trae consigo la energía característica del caballo combinada con el elemento fuego, una mezcla que promete dinamismo y transformación.
Según el zodiaco chino, conocido como sheng xiao, este animal representa a quienes nacieron en años como 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002, 2014 y ahora 2026.
El zodiaco chino cuenta con más de dos mil años de historia y se fundamenta en reflexiones ancestrales que combinan filosofía, religión, numerología y astrología.
A diferencia del zodiaco occidental, que se rige por constelaciones y meses del año, el sistema oriental opera en ciclos lunares de 12 años, donde cada animal se asocia con uno de los cinco elementos fundamentales del universo.
El Instituto Confucio describe al caballo como un signo vinculado con la vitalidad, el optimismo y el espíritu aventurero. Quienes nacen bajo su influencia suelen destacar por su elocuencia y popularidad, aunque también pueden mostrar rasgos de impaciencia.
Estas características se potencian cuando el animal se combina con el fuego, elemento que aporta pasión, creatividad y determinación.
Los cinco elementos —metal, madera, agua, fuego y tierra— rotan cada dos años dentro del calendario chino, uno bajo la fuerza del Yin y otro bajo el Yang.
Esta dualidad taoísta busca mantener el equilibrio cósmico y se refleja en la personalidad de quienes nacen durante esos períodos. El fuego, específicamente, se asocia con la transformación, la energía expansiva y el liderazgo.
Según The Beijing Center for Chinese Studies, el zodiaco chino trasciende el simple entretenimiento. En la antigüedad, se creía que este sistema determinaba el destino de las personas, influía en las cosechas anuales y afectaba la fortuna de naciones enteras.
Aunque hoy muchos lo consideran una tradición cultural, continúa ejerciendo influencia en decisiones importantes como la elección de pareja, la planificación familiar y las estrategias comerciales.
El caballo ocupa el séptimo lugar en la secuencia zodiacal, precedido por la rata, el buey, el tigre, el conejo, el dragón y la serpiente. Le siguen la oveja, el mono, el gallo, el perro y el cerdo, completando el ciclo de 12 animales.
Cada uno posee atributos específicos que moldean las características de quienes nacen durante su año correspondiente.
Las celebraciones del Año Nuevo Lunar, conocidas como Fiesta de la Primavera en China, se extienden durante 15 días e incluyen reuniones familiares, banquetes tradicionales, danzas del león y del dragón, fuegos artificiales y el intercambio de sobres rojos con dinero.
La diáspora china lleva estas costumbres a ciudades de todo el planeta, desde San Francisco hasta Londres, convirtiendo la festividad en una de las celebraciones culturales más extendidas del mundo.
Para quienes consultan el zodiaco chino, el Año del Caballo de Fuego representa una oportunidad para emprender nuevos proyectos, tomar riesgos calculados y aprovechar la energía transformadora que caracteriza a este signo.
Los astrólogos orientales recomiendan canalizar el ímpetu del caballo con prudencia, evitando caer en la impulsividad que a veces define a este animal.