China.- El Año Nuevo Chino, también llamado Fiesta de la Primavera (Chūnjié 春节), es la festividad tradicional más importante del calendario lunisolar chino. Y sí, no coincide con el 1 de enero del calendario tradicional.
No se trata de un calendario gregoriano que se basa en ciclos de la Luna y el Sol, lo que hace que su fecha cambie cada año.
En 2026, el Año Nuevo Chino inicia este martes 17 de febrero de 2026 según el calendario tradicional, marcando el comienzo de un nuevo ciclo que se extenderá hasta principios de febrero de 2027.
La duración tradicional de la celebración es de alrededor de 15 días, comenzando con la víspera del Año Nuevo y culminando con la Fiesta de los Faroles, considerada el cierre de las festividades.
Cada año en el calendario chino está asociado a uno de los 12 animales del zodiaco que rota en ciclos de doce años. Además, se combina con uno de los cinco elementos: la madera, fuego, tierra, metal o agua.
El 2026 es el año regido por el Caballo, específicamente conocido como Año del Caballo de Fuego (Huǒ mǎ 火马). Esta combinación de animal y elemento se repite cada 60 años dentro de la tradición china.
El Caballo, por ejemplo, en la cultura china simboliza movimiento, libertad, energía, independencia y dinamismo. Se le asocia con personas aventureras, sociables y orientadas a la acción.
Por otro lado, el elemento Fuego, potencia estas cualidades y añade características como la pasión, la creatividad, la valentía y la posibilidad de transformaciones importantes.
Pero, ¿qué significa?
El Año Nuevo Chino tiene un profundo significado cultural y social, considerado como un tiempo para la reunión familiar, la limpieza del hogar para alejar la mala suerte, la decoración con colores auspiciosos (especialmente rojo y dorado) y la realización de rituales tradicionales para atraer prosperidad y buena fortuna durante el año venidero.
Aunque su origen se remonta a prácticas agrícolas y cosmológicas antiguas, como el deseo de alejar a la criatura mitológica Nian con colores brillantes, ruido y luces—, hoy el Año Nuevo Chino sigue siendo una celebración de renovación, esperanza y prosperidad, marcando el inicio de un nuevo ciclo espiritual y social.