Tegucigalpa, Honduras. - A un mes del desprendimiento de tierra en Loarque donde fallecieron tres personas y que puso en evidencia la vulnerabilidad de estos terrenos, maquinaria y trabajadores fueron observados iniciando nuevas intervenciones de construcción en las cercanías de este sitio.
El hecho ha despertado inquietud entre vecinos y conductores que transitan diariamente por el lugar, quienes cuestionan si existen las condiciones técnicas y los permisos necesarios para desarrollar obras en un lugar cerca donde se provocó esta tragedia.
Expertos han advertido que las construcciones en sectores inestables deben estar respaldadas por estudios geológicos y medidas de mitigación para reducir riesgos en la población capitalina.
“Podemos hacer las investigaciones necesarias y poder prever que puede continuar cediendo.Ya se ve una cóncava, un socavón, lo que sigue es que la parte alta caiga y eso puede pasar en cualquier momento”, señaló Alejandro Puerto, especialista en Geotecnia.
Asi mismo, la atención se centra en las instituciones responsables de supervisar estas intervenciones y determinar si los trabajos cumplen con la normativa vigente o representan un nuevo riesgo para quienes circulan por la zona.
Inspeccionan sectores que colindan con este lugar donde se ocasionó el derrumbe
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), Julio Quiñonez, aseguró que efectúan acciones de inspección en zonas aledañas como forma preventiva después del derrumbe que se ocasionó el 23 de junio en el Anillo Periférico.
El experto agregó que el contorno de intervención incluye las bodegas comerciales, laderas adyacentes y las vías de ingreso.
Entre los trabajos que se realizan están el análisis de taludes con evaluaciones geológicas y geotecnias para medir los ángulos de inclinación del cerro, detección de filtraciones que es un monitoreo técnico del subsuelo para ubicar corrientes de agua.
Otros trabajos como la identificación de fracturas con un mapeo de grietas superficiales para anticipar desprendimientos de rocas y mitigación como planificación ante lluvias.
Pese a esto, Quiñonez expresó que “A 200 metros es como en la zona del derrumbe ya que el área tiene más de 300 metros y yo anduve hace un par de días y no había obra, si hay en otro sitio es probable tenga permiso de construcción”.
El Distrito Central tiene más de 700 barrios y colonias consideradas de alto riesgo por deslizamientos y lluvias
Julio Quiñonez, director de SIMGER, informó que son 763 barrios y colonias donde residen más de 600 mil personas que permanecen en alto riesgo por desprendimientos y lluvias en la capital.
Quiñonez añadió, que siguen atendiendo algunos sectores como en el dragado de los ríos y quebradas para prevención en esta temporada y así tener listos estos evitando problemas de inundaciones.
Por su lado, el especialista afirmó, que priorizan y que están invirtiendo en obras de prevención y mitigación ya que llevan más tiempo.
“Esperamos que al final de este año podamos concluir estas, por lo menos son 40 sitios que vamos a intervenir, hay 30 que están en proceso”, resaltó el ingeniero.
Según el Cuerpo de Bomberos de Honduras, las construcciones mal planificadas y la falta de normativas técnicas incrementan drásticamente el riesgo de colapso en las zonas críticas identificadas en Tegucigalpa.
Además, los rescatistas aseguran que cada construcción que se inicia en una zona de riesgo representa una familia que podría quedar expuesta a una tragedia, así como el pasado 23 de junio donde un derrumbe cobró la vida de tres personas.