Teguciglapa, Honduras.- La inseguridad golpeó nuevamente al sector transporte y provocó este jueves la paralización de las unidades suburbanas que operan en diversos sectores de Tegucigalpa. La medida se adoptó tras el asesinato de un conductor de la ruta Tegucigalpa-Mateo, atacado el pasado miércoles 8 de julio.
La suspensión del servicio afectó las rutas hacia Mateo, Casitas, Lepaterique, Ojojona y otros sectores de la capital, donde los propietarios decidieron paralizar sus unidades debido a que consideran que no existen garantías para seguir operando.
"Estamos cansados de vivir esta situación y hemos presentado denuncias, pero no recibimos respuesta. Los motoristas ya no quieren trabajar por miedo", expresó Juan de Dios Escoto, propietario de unidades del transporte suburbano.
Escoto recordó que hace dos meses también fue víctima de la violencia cuando su hijo, Cristian David Escoto, fue asesinado en la colonia Los Robles, un caso que continúa sin avances en las investigaciones.
"Hace dos meses asesinaron a mi hijo Cristian David Escoto, en la colonia Los Robles. En el sector hay cámaras de vigilancia, pero hasta hoy no hemos recibido ninguna respuesta de las autoridades", lamentó el transportista.
El dirigente señaló que la criminalidad contra el gremio se ha intensificado durante el presente año, generando temor entre los conductores, quienes prefieren dejar de trabajar antes que exponer sus vidas.
"Desde enero han aumentado los asaltos y los asesinatos. Los motoristas ya no quieren trabajar porque sienten que pueden perder la vida por apenas cien lempiras de ganancia. Mi hijo salió a trabajar a las 6:00 de la mañana y nunca regresó", manifestó.
Los transportistas consideran que las promesas de reforzar la seguridad no se han traducido en resultados, por lo que denuncian que la violencia continúa afectando a quienes diariamente prestan el servicio de transporte.
"Dijeron que mejorarían la seguridad, pero sigue igual o peor, ya son 26 asesinatos y la mayoría permanecen en la impunidad. Yo sigo esperando una respuesta sobre el caso de mi hijo", afirmó Escoto.
El transportista pidió a las autoridades actuar con firmeza para devolver la tranquilidad al sector y evitar que continúen registrándose más víctimas entre conductores y ayudantes.
"No podemos estar pensando en pedir ayuda a otros países para resolver los problemas de Honduras. Estuve en El Salvador y vi una realidad distinta. Regresé preocupado porque aquí seguimos viviendo con miedo. Nos sentimos desamparados", declaró.
Escoto expuso que varias rutas suburbanas enfrentan dificultades económicas debido a las bajas tarifas y la falta de apoyo para garantizar condiciones adecuadas de operación.
"Nosotros, los urbanos, no tenemos nada; sin embargo, los apoyamos porque es algo moral, algo que también nos duele. Ellos están haciendo lo mismo que nosotros haríamos para pedir a las autoridades que resuelvan el problema", expresó Jorge Lanza, empresario del rubro.
Lanza aclaró que el transporte urbano no tiene previsto realizar un paro similar, debido a que una medida de esa magnitud requiere mayor coordinación entre los diferentes operadores.
Lanza informó que, durante 2026, al menos 25 trabajadores del transporte han sido asesinados en diferentes regiones del país, una cifra que mantiene en alerta al sector.
"Es lamentable porque casi todos estos casos permanecen en la impunidad. Ojalá que este no quede sin justicia, especialmente con la información que las autoridades dicen tener sobre las personas detenidas", concluyó el empresario.