Tegucigalpa, Honduras.- Los vecinos del barrio La Leona mantienen viva una iniciativa para rescatar el Castillo Bellucci, un inmueble de alto valor histórico y arquitectónico que permanece en estado de deterioro.
La propuesta busca convertir la antigua edificación en un museo dedicado a la historia, arquitectura, cultura y folclor de Tegucigalpa, integrado a un circuito cultural junto al Parque La Leona.
“Los vecinos aún seguimos luchando porque se convierta en un museo para Tegucigalpa vinculado al Parque La Leona”, afirmó Jorge Valladares, vecino y uno de los que impulsa la iniciativa.
Valladares explicó que La Leona es un barrio de antaño, rodeado de leyendas, callejones y corredores que forman parte de la memoria de la capital. “Jorge Montenegro se inspiraba en estos corredores y callejones”, recordó.
“El parque La Leona estaba completamente destruido. De 45 bancas apenas quedaban unas nueve, pero la administración anterior hizo una inversión importante para recuperar este espacio”, señaló.
La intervención incluyó iluminación, agua potable para riego, nuevas bancas y la construcción de una cancha de baloncesto, que anteriormente funcionaba como pista de patinaje y ahora es uno de los puntos centrales del barrio.
“Esta inversión nos ha servido mucho para que el barrio vuelva a tomar un carácter comunitario y sea un lugar más seguro”, manifestó Valladares, aunque considera que todavía hacen falta obras de paisajismo.
El vecino planteó incluso realizar un inventario de la flora del parque, debido a que existen especies auténticas de Tegucigalpa y otras que fueron introducidas. Según explicó, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) estarían dispuestos a colaborar.
“Una cuadra al sur del parque La Leona está el famoso Castillo Bellucci. Lo que hemos hecho los vecinos es cercarlo porque estuvo abierto y sufrió un importante saqueo de materiales”, relató.
De acuerdo con Valladares, durante años fueron retirados del inmueble elementos como el techado, las tejas y algunas piedras. Desde los años ochenta hasta comienzos de este siglo, la propiedad permaneció expuesta al deterioro.
“Varios vecinos nos organizamos, cerramos su perímetro y comenzamos a tratar de negociar con los propietarios una posible venta, pero el precio no nos ha permitido llegar a un acuerdo privado”, explicó.
Ante esa situación, los vecinos proponen crear un comité que garantice transparencia en la eventual compra y posteriormente en la restauración. Plantean que participen el Instituto Hondureño de Antropología e Historia, la UNAH, Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec) y representantes comunitarios.
“La diferencia fundamental es que la adquisición debe tener un fin público y no privado. Queremos que el inmueble sea un bien para Tegucigalpa y que su recuperación pueda beneficiar a toda la ciudad”, sostuvo Valladares.
Una encuesta realizada por la UNAH evidenció que Tegucigalpa todavía no cuenta con un museo dedicado específicamente a su propia historia.
“Por eso, en esta edificación, que actualmente se encuentra en estado ruinoso, debería realizarse un proceso de consolidación similar al de Antigua Guatemala”, propuso Valladares.
La idea no necesariamente consiste en reconstruir el Castillo Bellucci exactamente como era, sino aprovechar sus ruinas para habilitar espacios culturales, salas de exposición, áreas de lectura, una cafetería y zonas de paisajismo.
“El epicentro del Museo Castillo Bellucci sería la historia de Tegucigalpa. Tenemos fotografías y documentos dispersos, pero necesitamos un espacio donde la historia de la ciudad pueda conocerse de manera ordenada”, explicó.
La propuesta contempla utilizar materiales de la UNAH, la Universidad Pedagógica y el Instituto Hondureño de Antropología e Historia, además de investigaciones de historiadores como Jorge Alberto Amaya.
“También queremos rescatar el folclor de Tegucigalpa, como las historias de la carreta, el cadejo y La Llorona, relatos que fueron transmitidos durante generaciones y que también inspiraron a Jorge Montenegro”, indicó.
Valladares aseguró que el proyecto cuenta con vecinos, arquitectos, historiadores y artistas interesados en impulsar la recuperación. El inmueble continúa siendo propiedad privada y actualmente está en venta.
La iniciativa contempla tres etapas: adquirir el inmueble de manera transparente y con finalidad pública; consolidarlo y limpiarlo para detener su deterioro; y posteriormente ejecutar una restauración acorde con su nuevo uso cultural.
“Si se adquiere el inmueble, la consolidación y limpieza podría realizarse de inmediato con apoyo de la Alcaldía y en coordinación con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia”, señaló.
El proyecto también plantea integrar el Castillo Bellucci a un recorrido peatonal que conecte el centro histórico, las calles empedradas de La Pedrera, la Casa Casco, los callejones de La Leona y finalmente el Parque Manuel Bonilla.
“Ese es el sueño que tenemos como vecinos: que el Castillo Bellucci sea un museo para la ciudad y un bien público integrado al Parque La Leona”, resumió Valladares.
Los vecinos esperan reunirse con las autoridades municipales para presentar formalmente la propuesta y explicar el potencial histórico, cultural y turístico del inmueble.
Para los vecinos de La Leona, recuperar el Castillo Bellucci no significa únicamente rescatar una construcción antigua. Es una oportunidad para devolverle a Tegucigalpa un espacio donde las nuevas generaciones puedan conocer sus historias, leyendas, arquitectura y memoria urban