Tegucigalpa, Honduras.- La siembra de nubes podría comenzar este martes en sectores del Corredor Seco y en la cuenca que abastece los embalses del Distrito Central, como parte de una estrategia para enfrentar el déficit de agua que enfrenta la capital.
Francisco Argeñal, director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), informó que el procedimiento priorizará sectores de El Paraíso, el norte de Choluteca, Valle y áreas productivas de Francisco Morazán, entre ellas Cantarranas.
La intervención también contempla zonas cercanas a las fuentes que abastecen de agua al Distrito Central. Sin embargo, la zona urbana de Tegucigalpa y Comayagüela quedaría fuera del polígono previsto para realizar la siembra de nubes.
NH32063970
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (Singer) de la AMDC, explicó que solicitó excluir el área urbana de la capital y concentrar el procedimiento en la cuenca de los embalses.
“Dentro del polígono que ellos tienen previsto, el Distrito Central, la zona urbana, yo les he pedido que la saquen del polígono porque puede generar una situación que tal vez no queremos", explicó el funcionario.
Detalló que, los equipos encargados del procedimiento realizarán "la siembra de nubes en la cuenca que abastece los embalses, que es la que nos interesa realmente en este momento”.
Buscan estimular las lluvias
La técnica consiste en utilizar sustancias, en este caso yoduro de plata, para favorecer la formación de gotas de agua en nubes que ya presentan condiciones para producir precipitación. Es decir, el procedimiento depende de la existencia de nubes y de condiciones atmosféricas adecuadas.
De acuerdo con Cenaos, la siembra de nubes podría generar un incremento de entre 5% y 20% en las precipitaciones. No obstante, Argeñal señaló que medir de manera directa la efectividad de esta técnica resulta difícil.
La medida se plantea en medio del déficit de lluvias que ha afectado distintas zonas del país y que mantiene bajo presión las fuentes de abastecimiento de agua del Distrito Central.
En el caso de la capital, la prioridad es que las precipitaciones alcancen las cuencas que alimentan los embalses, debido a los bajos niveles que registran actualmente.
La Concepción se encuentra al 24.34% de su capacidad, mientras que Los Laureles permanece en un 25.75%. Ambas bajo riesgo hídrico crítico.
1.8 millones de hectáreas
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) estima que alrededor de 1.8 millones de hectáreas podrían beneficiarse de las lluvias si el procedimiento tiene los resultados esperados.
Además de buscar un efecto sobre las fuentes de agua, la estrategia pretende favorecer las zonas productivas afectadas por la falta de precipitaciones, particularmente en sectores del Corredor Seco.
El secretario de la SAG, Moisés Molina, destacó el impacto económico que tendría conseguir lluvias para las zonas afectadas por la sequía.
“Si Dios nos bendice con éxito, esto va a ser más barato que lo que estamos gastando en suministrar alimento a los ganaderos que tienen problemas”
La siembra de nubes, sin embargo, no garantiza por sí misma que se produzcan lluvias. Su posible efectividad depende de que existan nubes con las condiciones necesarias para que el procedimiento pueda estimular la precipitación.