La falla geológica que cruza la cuarta etapa del anillo periférico, cuyos estudios han atrasado el inicio de la obra, podría solo ser superada con un paso a desnivel.
Varias empresas constructoras preparan sus evaluaciones y el diseño de esta alternativa.
Una de las compañías que ya tiene su iniciativa lista es Asociación de Constructores e Ingeniería (ACI), que es la supervisora de la obra.
Carlos Montoya, gerente de la empresa, aseguró ayer a EL HERALDO que con la construcción de un paso elevado de unos 230 metros y sin soportes de longitud, se lograría sortear el inconveniente de la falla geológica ubicada a inmediaciones de la colonia José Ángel Ulloa.
“El suelo en este sector es demasiado inestable para invertir en construir una autopista de concreto o una obra de estabilización”, afirmó.
El paso a desnivel no provocaría más fractura en el terreno porque sus bases se levantarán sobre el área estable de roca sólida que se ha identificado en el área, explicó.
El tramo inestable solo sería tratado con asfalto a fin de evitar que los movimientos de tierra destruyan las obras ejecutadas.
Los diseños finales de las propuestas de infraestructura se presentarán a las autoridades de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) a finales de julio.
Más obras
Otro de los retos de diseño en la culminación de la cuarta etapa del corredor vial es el cuello de botella que se forma durante las horas pico en la salida a Valle Ángeles.
Para liberar este tramo se plantea la edificación de tres pasos elevados, uno de la colonia 21 de Octubre hacia el bulevar Suyapa, el segundo de Valle de Ángeles a Suyapa y el tercero del centro de la ciudad hacia Valle de Ángeles.
Estas estructuras se entrelazarían entre sí y pasarían sobre las actuales arterias del área en conflicto.
“La idea es que no se realice ningún alto en la zona, que el tráfico fluya sin contratiempos y así liberar el área álgida que al final dejaría un ahorro de combustible”, dijo Montoya.
Las tres rampas están incluidas en el presupuesto del proyecto que asciende a unos 400 millones de lempiras, que es financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en calidad de préstamo.