Tegucigalpa, Honduras.- Dirigentes del transporte público denunciaron un incremento en los niveles de inseguridad dentro de las unidades que operan en la capital, situación que aseguran afecta tanto a conductores como a miles de pasajeros que utilizan este servicio a diario para movilizarse por Tegucigalpa y Comayagüela.
Jorge Lanza, líder del gremio transportista, explicó a este rotativo que los asaltos y otros hechos delictivos dentro de los autobuses son un hecho constante en las unidades de transporte público, lo que mantiene en constante alerta a los operadores que se trasladan por las distintas rutas urbanas.
“La inseguridad para nosotros continúa; casi todas las rutas son inseguras, y es por eso que el parque vehicular ha incrementado tanto en la capital. Nadie desea experimentar la inseguridad en el transporte público”, apuntó el dirigente.
Lanza explicó además que los conductores enfrentan diariamente el riesgo de ser víctimas de robos o amenazas mientras realizan sus recorridos, especialmente en sectores donde la presencia policial es limitada o los patrullajes son esporádicos.
Ante este panorama, el dirigente señaló que el gremio ha solicitado a las autoridades reforzar la seguridad en varias rutas consideradas de alto riesgo, entre ellas las que transitan por el bulevar Fuerzas Armadas, los alrededores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y la primera avenida de Comayagüela.
“La seguridad del transporte público es un trabajo en conjunto con la Secretaría de Seguridad de Honduras y el Ministerio Público de Honduras. Siempre solicitamos que los entes encargados presten especial atención a estas situaciones de inseguridad que ocurren todos los días”, manifestó.
Proyectos
Además, para mitigar los niveles de violencia dentro de las unidades, Lanza explicó que el gremio planea implementar sistemas de cobro electrónico mediante tarjeta en las unidades de transporte público.
Según detalló, este mecanismo permitirá reducir la circulación de efectivo en los autobuses, un factor que frecuentemente atrae a los delincuentes y facilita los asaltos.
“La idea es que, con el pago electrónico, se minimice el riesgo de robos dentro de las unidades y se haga más seguro tanto para los conductores como para los pasajeros. Estamos trabajando en la capacitación de los operadores y en la instalación de los dispositivos necesarios para ponerlo en marcha lo antes posible”, concluyó.