En medio de las emergencias que ha dejado una semana de intermitentes lluvias, más de ocho mil familias que habitan con la zozobra de deslizamientos en los barrios Reparto por Arriba, Reparto por Bajo, San Pablo y La Reforma comienzan a recuperar la tranquilidad y la calma.
Y es que el notorio avance del moderno sistema de mitigación de desastres que se instala en los caprichosos cerros El Reparto y El Berrinche se ha convertido en su esperanza.
“Yo no podría decirle qué son esos enormes túneles de metal que están poniendo los japoneses, pero sí que me dan una seguridad inexplicable”, comentó doña Camila Moncada, una madre que ha habitado toda su vida con sus cinco hijos en El Reparto por Arriba, a quienes los constantes deslizamientos del cerro los han dejado en la calle en tres ocasiones.
Su confianza no está alejada de la realidad, pues las autoridades municipales aseguran que el millonario proyecto estabilizará estos sectores que amenazan con desaparecer media ciudad debido a la saturación de agua en el subsuelo.
Un alivio
Julio Quiñónez, subgerente del Comité de Emergencia Municipal (Codem), informó que la obra que se entregará a finales de 2013 evitará la infiltración de agua en el subsuelo, ya que funcionará como dreno.
El diseño es especial, ya que se construye a base de perforaciones horizontales, donde se captará el agua de la superficie y la subterránea y se trasladará al río Choluteca a través de canales integrados.
En la actualidad, los expertos de las empresas Hazama Corporation, como constructora, y la Central Consult, en calidad de supervisora, instalan ocho sofisticados pozos de tres metros de diámetro con una profundidad que va desde los 12 hasta los 32 metros. Los enormes y brillantes pozos hechos de hierro fundido han asombrado a los capitalinos, quienes nunca habían visto una obra de mitigación similar.
Seguridad
Ocho de los pozos estarán ubicados en El Berrinche y dos en El Reparto; todos cumplen con los niveles internacionales de seguridad.
En ellos se han ubicado escaleras internas con el fin de facilitar el ingreso del personal autorizado para medir el nivel de agua infiltrada.
Este sistema permitirá un monitoreo de las fallas geológicas activas en las zonas a través de cuatro extensómetros, tres piezómetros, dos inclinómetros y un pluviómetro en El Berinche. Igual habrá dos extensómetros, dos piezómetros, un inclinómetro y un pluviómetro en El Reparto.
Este equipo estará interconectado y conducirá a una caseta de vigilancia en las cercanías de las fallas. Además dispone de una sirena para alertar si hay algún movimiento y decretar las alertas tempranas. Todo este equipo es traído del Japón y la inversión supera los 210 millones de lempiras, financiados por Jica.