Tegucigalpa, Honduras.- Entre sonrisas, entusiasmo y pequeñas manos ansiosas por sembrar árboles y aprender a reciclar, decenas de estudiantes capitalinos comenzaron una nueva aventura ecológica con la duodécima edición del proyecto Escuelas Amigables con el Ambiente 2026 (EAA), una iniciativa insigne de EL HERALDO.
Estudiantes y docentes de cinco centros educativos gubernamentales inician hoy la cruzada 2026, que los llevará durante diez semanas por capacitaciones teórico-prácticas sobre reciclaje, compostaje, huertos escolares, cuidado del agua y reforestación, entre otros.
Los pequeños del Centro de Educación Básica Roberto Sosa, la Escuela de Varones Lempira, el Centro de Educación Básica Ramón Cálix Figueroa, el Centro Educativo Rafael Pineda Ponce y el Centro Educativo Roberto Suazo Córdova, están listos para formarse como líderes y guardianes de la ecología.
El objetivo principal de este proyecto es que en los pasillos escolares ya no solo se hable de tareas y exámenes, sino también sobre cómo proteger el planeta desde acciones pequeñas.
“Lo que a mí más me gusta de este proyecto es que yo puedo aprender cómo se cuida el medio ambiente y yo sé las consecuencias que no hacerlo puede traer, como esas olas de calor que hay en Honduras", expresó emocionada Greysi Zelaya, alumna del Centro de Educación Básica Roberto Sosa.
Agregó: "yo le hablo a mis compañeros, les digo que podemos reciclar las cosas, podemos hacer nuevas cosas de eso y a mí me gusta”.
Conciencia ambiental
Para los docentes, formar parte de esta iniciativa representa una oportunidad de sembrar conciencia ambiental en las nuevas generaciones, especialmente en medio de las altas temperaturas y fenómenos climáticos que afectan al país.
Karen Torres, subdirectora del Centro de Educación Básica Roberto Sosa, destacó la importancia de involucrar a escuelas gubernamentales en este tipo de programas.
“Es muy relevante pertenecer a estos proyectos y que tomen en cuenta los centros educativos gubernamentales, ya que sabemos que el cuidado del medio ambiente es fundamental y el mantener una cultura amigable con el medio ambiente es definitivamente importante", afirmó.
Además, indicó que "tenemos ahorita las consecuencias de la falta de empatía con nuestro medio ambiente, tenemos estas olas de calor y una serie de fenómenos naturales que son consecuencias precisamente a la apatía del cuidado del medio ambiente”.
En cada centro educativo, los estudiantes serán organizados en clubes ecológicos y comités ambientales encargados de transmitir el mensaje a sus compañeros, hogares y comunidades.
El docente Ronald Dubón, del Centro de Educación Básica Gubernamental de Varones Lempira, aseguró que el proyecto busca generar cambios importantes desde la niñez.
“Las expectativas son muchas, contribuir a la mejora del ambiente en la capital, promover en los niños ese amor por el medio ambiente, lograr que la comunidad cambie su manera de pensar en cuanto al ambiente porque lo estamos descuidando y destruyendo. Es educar a los niños que son el futuro y presente del país”, expresó.
Una capital más verde y limpia
El entusiasmo también se refleja en los estudiantes, quienes ven el proyecto como una oportunidad para convertirse en agentes de cambio.
“Me siento muy contento porque vamos a poder reforestar el medio ambiente para que no lo contaminen. Espero que todos apoyen y que no tiren basura para cuidar el medio ambiente”, comentó Jerlin Rodríguez, alumno del CEB Lempira.
En el CEB Rafael Pineda Ponce, docentes y alumnos celebran haber sido seleccionados entre las escuelas participantes: “Nos sentimos muy privilegiados, porque somos una de las elegidas. Queremos dar lo mejor de nosotros", afirmó Johanna Martínez, maestra del centro educativo.
“Es una sensación muy bonita porque no en todos los centros se toma esa iniciativa y pues gracias a EL HERALDO que nos están incentivando a eso porque de repente con el afán de la escuela y los contenidos como que se nos olvida”, agregó.
Por otro lado, para Isis Núñez, alumna del centro, formar parte del programa representa un logro personal: “Muy agradecida porque me elegieron para estar en este proyecto, para mí es un logro. Hay que cuidar el ambiente, reciclar y poner nuestra escuela en un lugar no tan contaminado”.
El proyecto ambiental de EL HERALDO acumula más de 60,000 estudiantes beneficiados durante once años en 88 centros educativos de Tegucigalpa, Choluteca, Namasigüe y Nacaome, donde se han conformado igual número de clubes ecológicos y comités ambientales.
Merlín Flores, docente del CEB Ramón Cálix Figueroa, considera que el impacto del proyecto puede extenderse incluso mucho más allá de las aulas.
“No lo pensamos dos veces y dijimos que sí, porque el problema del ambiente no solo es un problema nacional, sino mundial y lo bonito es que se empieza con los niños que van a ser el efecto multiplicador, capacitando a sus mismos compañeros”, afirmó.
Mientras tanto, en el CEB Suazo Córdova, el estudiante Elian Hernández, con mucho entusiasmo indicó que: “Me siento muy excelente de estar en este proyecto hermoso con la naturaleza. Esperamos que nuestra escuela gane. Quiero aprender para ser como otros que plantan árboles para mejorar el oxígeno del país".
La iniciativa cuenta con el respaldo de Walmart, Nestlé, World Vision, AMDC, Equipos Industriales, Santillana Honduras, Diamante, Metrocinemas y Cruz Roja, quienes han decidido ser parte de esta transformación ambiental.
Y el trabajo en equipo de EL HERALDO con la Secretaría de Educación, Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente y la Alcaldía Municipal del Distrito Central.