Tegucigalpa, Honduras
La falta de regulación en las 10,500 unidades de transporte público que circulan en la capital mantiene asfixiados a los usuarios, quienes pese a la variedad de opciones no cuentan con las garantías necesarias para movilizarse.
En los barrios y colonias es común ver las calles llenas de taxis, buses grandes, ejecutivos, “brujos” y mototaxis compitiendo por un espacio, muchos en calidad de ilegal.
Aún con esa sobreoferta, los capitalinos tienen que soportar los horarios, disposiciones y condiciones impuestas por los dueños de las unidades y a sus abusos.
Impacto de la nueva ley
La nueva Ley de Transporte, aprobada en su segundo debate en el Congreso Nacional (CN), tendrá injerencia en todo el país, pero con un mayor impacto en la capital.
Con su aplicación, se pretende oficializar la regulación de cinco modalidades de transporte: regular, rápido, ejecutivo, taxis y mototaxis.
Asimismo, devolver los espacios usurpados, definir rutas para las ilegales y garantizar la seguridad del usuario y la calidad en el servicio.
La primera acción será sacar de circulación las unidades que no estén en condiciones aptas de operar, informó Edgardo Martínez, presidente de la Comisión de Transporte en el Legislativo.
“Los buses que tengan más de 30 años de antigüedad y que no pasen las pruebas mecánicas se sacarán de circulación”, aseveró.
En la capital hay 800 buses de los denominados amarillos y que el usuario califica como “chatarras”, de estos al menos 200 deberán salir del servicio, reconoció Jorge Lanza, dirigente del transporte.
La misma suerte correrán los taxis que tengan una antigüedad mayor a 20 años y las mototaxis que sobrepasen los 10 años de funcionamiento.
“De 7,500 taxis legales que hay en la ciudad unos 1,500 no pasarán la prueba y tendrán que ser reparados o retirados”, afirmó Pedro Gómez, presidente de la Asociación Interdepartamental de Puntos de Taxis (Aiterpt).
La ley contempla que las unidades desechadas entrarán al proyecto Renova, una propuesta de Ecuador de aceptarlas como prima para que los dueños obtengan un nuevo vehículo y luego pagarlos mediante préstamos blandos otorgados por el gobierno.
El caso de las mototaxis es diferente ya que con la nueva ley, el 50 por ciento de ellas deberán salir de circulación, ya que su servicio en muchos puntos será ilegal.
El diputado expresó que esta modalidad de transporte será incluida solo en sitios turísticos o en espacios donde no halla otro medio de movilizarse.
Ante esto, Rigoberto Núñez, presidente de la asociación de mototaxis a nivel nacional, explicó que de los 78 puntos en los que operan solo quedarían unos 40.
“Es una reducción grande y calculamos que la mitad de las unidades deberá salir de circulación o reubicarse en espacios permitidos”, valoró.
Unos 300 buses “brujitos” quedarán fuera de la ley y al margen de una regulación previo a un estudio socioeconómico y de demanda