Tegucigalpa

Niños de centros educativos demuestran su hondureñidad

Asociación Compartir celebró anticipadamente el 14 de julio con los alumnos de al menos seis escuelas de Nueva Suyapa. Una singular pasarela típica realizaron en la escuela Manuel Soto.

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14.07.2012

Hoy 14 de julio es el día que todos los hondureños, especialmente los capitalinos, deben expresar su orgullo de ser catrachos.
Esta celebración debería ser más que una festividad marcada en el calendario cívico, ya que la identidad con la patria debe ser permanente.

Hoy se cumplen 43 años de la denominada “Guerra del fútbol o de las 100 horas”, por los hechos suscitados entre El Salvador y Honduras en 1969, acontecimiento que pasó a marcar el 14 de julio como Día de la Hondureñidad.

Reafirmar la identidad

En la capital algunas entidades no gubernamentales decidieron festejar de manera anticipada esta fecha y dar muestra de ser buenos hondureños, tal es el caso de la Asociación Compartir.

En un ambiente de fiesta catracha, esta organización, que se dedica al apadrinamiento de niños en zonas de riesgo, se trasladó hasta la colonia Nueva Suyapa para celebrar junto con los 600 alumnos de la escuela 11 de Junio la Feria de Ciencias y Convivencia.

“Esta actividad viene a fortalecer la estimulación de la imaginación de los niños, como también el sentido de la identidad nacional y el orgullo de ser hondureños”, expresó Alejandra Amaya, del departamento de comunicación de la organización.

Desde las 8:00 de la mañana iniciaron las exposiciones de proyectos científicos, con la finalidad de que los alumnos -quienes serán los futuros profesionales de la ciencia- adquieran nuevos conocimientos.

Entre estos proyectos participaron el “Teléfono gratuito”, “¿Qué pasará cuando no se cuide el medio ambiente?”, “El aire contenido” y “La estimulación volcánica”.

La otra cara de la moneda se centró en la convivencia comunitaria, en las afueras de la escuela se instalaron carpas donde se exponía comida típica, como los famosos tamalitos de frijoles y pastelitos. Los alumnos también practicaron juegos tradicionales como rayuela, zancos, trompos, mables, lazo y otros.

A la actividad se sumaron los niños de las demás escuelas de Nueva Suyapa, como la Pablo Portillo, Víctor F. Ardón, Mary Leonard y 17 de Septiembre.

Pasarela típica

La escuela Manuel Soto, del barrio Morazán, también se vistió de fiesta.

Los alumnos del centro tuvieron la oportunidad de entrar en contacto con sus raíces de una manera muy singular: un modelaje típico.

Con la Fashion 2012, los docentes tuvieron la idea de conjugar moda y cultura, e incluir dentro de la pasarela la sección de vestimenta típica.

Engalanados y orgullosos, doce escolares, en su mayoría niñas, lucieron sus hermosas prendas tradicionales, que en cada bordado hacían recordar el pasado indígena y colonial.

El amor por la tierra catracha se hizo sentir y así lo reflejaron las palabras cargadas de sentimientos de identidad nacional de los concursantes.

“Fue la primera vez que vestí un traje típico y me sentí muy cómoda. Realmente, me siento orgullosa de haber nacido en Honduras”, expresó Rosa María Vallecillo, ganadora de la rama femenina.