Después de 11 años de viajes esporádicos a Honduras para realizar obras de caridad como director de Nabisco Internacional, decidió convertirse en un misionero hondureño y mejorar las condiciones de vida de un pueblo ajeno a su realidad.
Marc Tindall es un estadounidense que dedica cada minuto de su tiempo para brindar techo y comida a niños desamparados y familias en extrema pobreza.
Su primera obra fue la creación de Casa de Esperanza, en el municipio de Santa Ana a finales de 2005, donde brinda un hogar a 19 niños huérfanos.
Esta estancia proporciona un ambiente familiar a niños desamparados y un espacio más digno a pequeños que habitaban en las casas del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa).
No conforme con esta ardua tarea, espera para 2013 crear una nueva casa para niñas entre 9 a 12 años.
Pero su mayor satisfacción la brindan las 100 casas anuales que edifica con grupos de voluntarios de 17 personas en Mississippi.
Actualmente los grupos de trabajo están diseminados en 30 estados de Estados Unidos. La consolidación de este grupo misionero ha permitido que cada año reciban una donación de 20 contenedores de alimentos que ayudan a alimentar a unas 15 mil familias al año.
A finales de noviembre Marc, junto a un equipo de voluntarios de Honduras Hope, construyeron un nuevo hogar para la familia Arias López radicados en la colonia Altos de la Laguna.
A mediados del mes de noviembre EL HERALDO relató la humilde vida de la familia en una serie informativa sobre las condiciones de pobreza en que habitan unos 182 mil capitalinos.
En primera instancia las casas se levantaban de madera pero Marc adquirió máquinas para fabricar bloques de cemento y adobe para poder edificar viviendas con un material más duradero. Con estos materiales espera construir unas 45 viviendas en enero de 2012.
Otra de sus labores predilectas es apoyar con alimentos y enseres a las familias que laboran recolectando desechos en el botadero municipal.
Para brindar un apoyo más integral a estas familias espera en este años trasladar a seis familias completas a una granja ubicada en el valle del Zamorano dedicada a cultivar vegetales y tilapia, donde podrán tener una fuente de ingreso y un hogar digno.
Misionero de corazón
Ante la pregunta del porqué decidió abandonar su vida en una de las empresas más reconocidas alrededor del mundo él simplemente contesta:
“Me cansé de hacer dinero para los ricos y decidí trabajar para Dios”.
Como su jefe no entiende de religiones, Marc afirma que trabaja con todo tipo de iglesias sin importar su religión.
“Conmigo trabajan iglesias Bautistas, Luteranas, Pentecostales, podemos decir que hemos formado un grupo de ayuda ecuménico”, afirmó.
Perfil
Nombre: Marc Tindall.
Profesión: BBA Marketting, Texas Tech University .
Edad: 55 años.
Familia: su esposa Terri Tindall, su hija Nicole Fitzgerald (ambas radicadas
en Honduras) y su hijo Nathan Tindall.