Los trabajos que se programaron para diez días en la rehabilitación del anillo periférico, se han retrasado en un 50 por ciento.
Según Fausto Estrada, ingeniero encargado de la obra, el lento avance se debe a las malas condiciones del tiempo que han imperado en la capital.
Estrada indicó que avanzar en medio de las tormentas significa ejecutar un trabajo de mala calidad que se traducirá en pérdidas para el Fondo Vial.
“La idea es hacer reparaciones duraderas que no signifiquen un gasto para la institución, sino que por el contrario, que sea una inversión que beneficie a los capitalinos”, recalcó.
Y es que las condiciones del clima han dejado copiosos chubascos de hasta 20 milímetros de agua.
Los ríos que recorren el corredor vial han impedido la ejecución de las labores de rehabilitación de los 32 kilómetros destrozados por baches en ambos carriles del tramo hacia la zona sur de la ciudad.
El titular de la obra manifestó que el trabajo ejecutado está garantizado a largo plazo.