Los estudios que salvarán la vida de los 360 mil capitalinos que habitan en zonas de riesgo en la capital por fin estarán en manos hondureñas.
Un grupo de tres estudiantes de la Universidad Politécnica de Ingeniería (UPI), bajo la asesoría de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), ejecutan un estudio de las áreas de deslizamiento en las periferias de Tegucigalpa.
El informe se realiza por medio del análisis de 455 fotografías aéreas que cubren 400 kilómetros cuadrados de la ciudad.
Abner Carías, uno de los estudiantes involucrados en el proceso de investigación, explica que el avión toma fotos traslapadas, es por ello que deben utilizar un equipo especial para ver las imágenes en forma tridimensional (3D), para identificar los deslizamientos.
El trabajo de los jóvenes inició en abril del año pasado, cuando los expertos japoneses Hiromitsu Yamagishi, Hiroshi Yagi y Go Sato, impartieron jornadas de capacitación a los colaboradores del proyecto.
Cada dos a tres meses los doctores en geología viajan a Tegucigalpa a reforzar los conocimientos de los jóvenes y a supervisar su trabajo.
Los temas de estudio son: interpretación de fotografías aéreas, mapeo de deslizamientos de tierra mediante el uso de fotografías aéreas, mapa geológico regional y hojas cartográficas, y uso de Sistemas de Información Geográfico (SIG) para elaboración de inventario de deslizamientos de tierra.
Con los cimientos del aprendizaje teórico en estas áreas de la geología se preparó a los estudiantes en el manejo de estereoscopios -un equipo especial que permite ver las fotografías en tercera dimensión a través del reflejo de las mismas por un grupo de cuatro espejos.
El equipo de estetoscopios de espejos y manuales fue donado por los japoneses a la universidad a fin de garantizar que los estudiantes podrán realizar el estudio sin contratiempos.
Objetivos
Rigoberto Moncada, consultor del proyecto de desastres geológicos enfocado en deslizamientos de JICA, explicó que el objetivo principal del proyecto es actualizar los datos de deslizamientos en Tegucigalpa.
“La información actualizada que genere el estudio se entregará a las autoridades del Comité de Emergencia Municipal (Codem), con el fin que sirva de base para aplicar planes de ordenamiento”, afirmó.
Actualmente el Codem maneja en su registro de datos un inventario de 22 fallamientos que generan deslizamientos en la capital, de las cuales 12 se concentran en la zona norte.
Por lo cual se considera que en este sector se concentra el 50 por ciento de los puntos críticos en materia de derrumbes, deslizamientos y deslaves.
Empero, estos datos se obtuvieron de un estudio anterior de JICA realizado en el 2002, por lo que se espera que el nuevo informe realizado por los estudiantes revele nuevas áreas de riesgo en unos 60 mil asentamientos humanos de las periferias de Tegucigalpa.
Para Julio Quiñónez, subgerente del Codem, el estudio será el instrumento que permitirá identificar nuevas áreas de deslizamiento y que permitirá priorizar la ayuda en estos sectores.
“Esperamos un detallado informe, pues tiene la asesoría técnica de JICA, estamos seguros que será de gran importancia para que las próximas administraciones municipales ejecuten nuevas obras encaminadas a mitigar y reducir riesgos”, aseveró.
Procedimiento
Las tomas áreas se realizaron este año para garantizar la actualidad de los resultados. Los jóvenes se encuentran en la etapa de análisis de las fotografías, proceso que deben concluir el 25 de noviembre. Después del 25 de noviembre al 10 de enero de 2014 se combinarán los datos recabados con información geográfica de infraestructura y población para pasarla a hojas cartográficas.
Al final del proceso se digitalizarán los datos con el fin de completar un mapa de vulnerabilidad de Tegucigalpa a deslizamientos.
El proyecto es avalado además de JICA por el Instituto de Geociencias de Honduras (IGH) y el Instituto Hondureño de Ciencias de la Tierra (Ihcit) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Cabe señalar que otro grupo de tres estudiantes de la UNAH también se preparan en esta área, por lo que se ha formado un equipo de seis profesionales y estudiantes especializados en el mapeo de deslizamientos de tierra.