Tegucigalpa, Honduras.- La historia de Carmen Rodríguez, quien expuso su situación ante las cámaras de EL HERALDO, ha generado una ola de indignación en redes sociales debido al bajo ingreso de 1,000 lempiras mensuales que recibe, pese a tener más de 16 años como voluntaria en los Centros Comunitarios de Educación Prebásica (CCEPREB) en Turturupe, Lepaterique, Francisco Morazán.
Diversos usuarios consideran que su caso refleja la realidad de miles de educadoras en el país, quienes reciben un incentivo económico reducido por su trabajo.
Jeny Aracely Castellón Rodríguez, educadora en el centro Mundo de Colores, en El Zapotillo, San Nicolás, Santa Bárbara, confirmó que el testimonio de Carmen representa a muchas voluntarias a nivel nacional.
“Estoy agradecida con EL HERALDO por haber tomado en cuenta la entrevista a la compañera Carmen, porque ella definitivamente habló por miles de educadoras que habemos en todo Honduras”, dijo.
“Estoy agradecida porque tal vez así las autoridades se den cuenta de nuestra situación y podamos ser escuchadas por la Secretaría de Educación o por algún diputado o diputada que llegue al Congreso y hable por cada una de las educadoras”, agregó indignada.
La entrevistada señaló que desempeña funciones similares a las de una oficial, pese a no contar con las mismas condiciones laborales ni salariales.
En la modalidad de los CCEPREB, quienes imparten clases son voluntarios con formación básica o de bachillerato, no docentes titulados; sin embargo, enfrentan exigencias laborales comparables a las de centros oficiales atendidos por licenciadas en pedagogía.
“Las exigencias son las mismas y tenemos muchos años de trabajar sin ningún beneficio, solo el incentivo de 1,000 lempiras mensuales que nos pagan cada seis meses”.
Congresista manifiesta su indignación y se compromete a investigar
La diputada liberal del Congreso Nacional, Alia Kafati, reaccionó a esta situación: “Causa indignación escuchar que cualquier persona que esté trabajando, y más una maestra, aunque sea auxiliar, esté ganando solo 1,000 lempiras. Realmente tenemos que revisar por qué se está dando eso, porque el Código del Trabajo no lo permite y es un abuso a los derechos humanos de la persona”.
Añadió que “esta cantidad no ajusta ni en tres días para alimentar un hogar. Realmente lo voy a investigar porque eso es un abuso y esas prácticas, por lo menos en el Partido Liberal, respetamos; fuimos los creadores del Código del Trabajo y no toleramos ese tipo de cosas”.
Agregó que “siempre he creído que al gremio de educación se le debe inyectar más presupuesto, pagarle un salario digno a los profesores, y cuando discutamos el Presupuesto de la República, eso será algo que voy a plantear: que hay que incrementarlo”.
La diputada por Francisco Morazán indicó que esta será una de las propuestas que hará al momento de aprobar el Presupuesto de la República, y que también el Ministerio de Trabajo debe realizar inspecciones en centros educativos y empresas de seguridad para garantizar salarios y espacios dignos.
Por otra parte, Jeny Castellón mencionó que solo en el municipio de San Lucas hay 12 educadoras en la misma situación, mientras que en Lepaterique se contabilizan 33 educadoras bajo la modalidad CCEPREB, cifras que son solo una muestra de la problemática presente en los 298 municipios del país.