Tegucigalpa, Honduras.- La Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil (AHAC) activó un protocolo de contingencia para proteger a los pasajeros afectados por el cierre de operaciones de Spirit Airlines, que suspendió todos sus vuelos tras anunciar su liquidación.
A través de un comunicado oficial, la autoridad aeronáutica informó que la medida busca garantizar los derechos de los usuarios que tenían boletos programados con la aerolínea, especialmente en rutas que conectaban a Honduras con Estados Unidos y otros destinos de la región.
La AHAC detalló que, en cumplimiento del marco legal vigente, supervisará de forma rigurosa que los pasajeros reciban los reembolsos y compensaciones correspondientes, conforme a lo establecido en la Ley de Aeronáutica Civil.
Asimismo, la institución indicó que la aerolínea ha habilitado un portal digital exclusivo para la gestión de reclamos, el cual será monitoreado por el ente regulador para verificar su funcionamiento y efectividad en la atención a los afectados.
El organismo hizo un llamado a los pasajeros perjudicados a utilizar los canales oficiales dispuestos por la compañía, reiterando su compromiso de velar por el cumplimiento de sus derechos ante esta situación.
Cierre tras crisis financiera
El cierre de Spirit Airlines tomó por sorpresa al sector aéreo, luego de que fracasara un acuerdo de rescate por 500 millones de dólares con el Gobierno del presidente Donald Trump.
Previamente, en enero de 2024, un juez federal bloqueó una propuesta de compra por 3,800 millones de dólares al considerar que la fusión reduciría la competencia y elevaría las tarifas aéreas.
La aerolínea, con sede en Florida, operaba vuelos hacia el Caribe y múltiples destinos en Latinoamérica, incluyendo Honduras, Puerto Rico, República Dominicana, Perú, México, Colombia y Costa Rica.
La empresa ya había enfrentado problemas financieros, acogiéndose en dos ocasiones a la ley de quiebras en Estados Unidos, la última en agosto de 2025, tras un fallido intento de reorganización.
Su presidente ejecutivo, Dave Davis, atribuyó el cierre al “aumento repentino y sostenido de los precios del combustible”, lo que dejó a la compañía sin otra alternativa que iniciar un proceso de liquidación ordenada.