Pese a los esfuerzos que hacen los bomberos y más de una decena de instituciones, los incendios continúan devorando los bosques cercanos al Distrito Central.
Así informaron autoridades bomberiles, quienes aseguran que en los últimos tres fines de semana se han atendido entre 20 y 25 incendios cada 24 horas.
A la fecha se han reducido a cenizas unas 90 hectáreas de bosque, producto de 96 incendios forestales y 480 zacateras, situación que ha disparado las alarmas en la institución bomberil.
El subcomandante del Cuerpo de Bomberos, José Manuel Zelaya, declaró que las llamas han afectado las zonas de amortiguamiento de las represas Los
Laureles y La Concepción en el Distrito Central, específicamente en el sector conocido como el Cimarrón.
Además se han registrado siniestros de menor magnitud en la salida del norte, en la zona alta del valle de Támara y en el oriente en la montaña de Uyuca,
Santa Lucía, Valle de Ángeles y la zona baja del cerro El Picacho.
Hasta el inicio de marzo las quemas de bosques y zacateras reportaron una baja en relación al 2013, empero la continuidad de las emergencias en los últimos tres fines de semana mantienen en alarma a los apagafuegos.
Marco Artica, jefe de operaciones de bomberos, dijo que los viernes, sábados y domingos se han atendido hasta 65 siniestros en diferentes puntos de la capital.
Este recrudecimiento del fuego hace vaticinar a los bomberos que la temporada de incendios lejos de disminuir, podría cerrar con un aumento de 15 por ciento en zacateras y un 5 por ciento de forestales.
Carlos Cordero, subcomisionado del Comité Permanente de Contingencias (Copeco), razonó que la baja preliminar de incendios se debe a los temporales de lluvia de inicio de año.
No obstante, explicó que el aumento de las temperaturas en los últimos días, el avance de la temporada seca y el crecimiento de la maleza han incrementado en las últimas semanas los incendios.
Cordero manifestó que Copeco tiene disponible toda la logística de la institución para la protección de los bosques en el Distrito Central y a nivel nacional.
Pérdidas millonarias
Marco Artica, jefe de Operaciones de los Bomberos, aseguró que en cada temporada de incendios se pierden cantidades millonarias en la intervención de los siniestros.
La movilización del personal y la logística de los bomberos hasta la zona de un incendio generan gastos entre 3,500 y hasta 5,000 lempiras.
Artica dijo que en lo que va del 2014 se ha gastado un promedio de 2.5 millones de lempiras y lo lamentable es que la tendencia en vez de bajar está en asenso.
Ante este desalentador panorama, los bomberos reflexionan que cada incendio además de pérdidas económicas, flora y fauna, representa una disminución en la capacidad de los acuíferos que abastecen de agua a la ciudad.
A esta cifra no se le suman las cantidades que erogan el Comité de Emergencia Municipal (Codem), los Comités de Emergencia Local (Codeles), el Cuerpo de Bomberos, la Fundación del Parque Nacional, Amitigra.
Además, el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), el Instituto de Conservación Forestal (IFC), la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), las Fuerzas Armadas y la Fuerza Aérea.
Otro dato que no cambia es que en el 98 por ciento de los siniestros del Distrito Central se ha detectado que existe mano criminal.
Esta misma cifra contabilizan los incendios en zacateras, pues la mayoría se generan a orillas de la carretera producto del lanzamiento de colillas de cigarrillos.
En ese sentido, Zelaya reiteró el llamado a los ciudadanos a ser más cuidadosos y a sumarse a la protección de los bosques ya que algunos incendios son premeditados.
Acción municipal
Por su parte, las autoridades del Codem aseguran que hacen lo propio para heredar a las futuras generaciones una ciudad verde.
Luis Urrutia, titular de esta dependencia, informó que para obtener mejores resultados se trazaron rutas de vigilancia en las entradas y salidas del Distrito Central.
Los comités de vigilancia se encuentran instalados en la salida hacia el departamento de Olancho, la salida al sur y al norte.
La misma acción se hizo en la carretera hacia Santa Lucía, Valle de Ángeles y El Hatillo, donde se encuentran importantes reservas forestales como la montaña de La Tigra y El Picacho.
Además se tiene previsto llamar a los dueños de bosques privados para que den mantenimiento de sus propiedades.
En cuanto a la proliferación de solares baldíos cubiertos de maleza, las autoridades municipales anunciaron que harán cumplir la ordenanza Limpio por mi Vida, que estipula multas para los dueños de solares que representan un peligro para los ciudadanos.
Cabe mencionar que las cuadrillas de microbarrido municipal se han sumado a la limpieza y chapeo en las orillas de las calles, bulevares y a lo interno de los barrios y colonias.
Dagoberto Padilla, jefe de las cuadrillas, dijo que a la fecha se han hecho labores de limpieza en más de un centenar de solares en la capital.