Apenas mide 6.5 centímetros de alto, pero su autoridad de Patrona y Reina de Honduras abarca todas las dimensiones. Con su rango de Capitana General, también tiene bajo su custodia la entidad armada del país.
Este honroso título otorgado por el presidente Oswaldo López Arellano, bajo decreto Ejecutivo 33, el 27 de septiembre de 1969, dos meses después de que tuvo lugar la guerra entre Honduras y El Salvador; le da toda la potestad a Santa María de Suyapa para encomendar la compleja misión a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, de trabajar por construir la paz del país.
Ayer, en un acto de veneración marcado por el tributo y agradecimiento y en la antesala de cumplirse 266 años del hallazgo de su imagen, las instituciones militares y policiales llegaron a su templo sagrado. La Virgen morena y humilde recibió a sus hijos uniformados en el sitial de honor que ocupa en su casa, el Santuario de Suyapa.
La misión fue recibida por los miembros de la cúpula militar, entre ellos el jefe del Estado Mayor Conjunto, René Osorio; Marón Pascua, secretario de Defensa, y la designada presidencial, María Antonieta de Bográn, en representación del presidente Porfirio Lobo.
Especial: Virgen de Suyapa
Un llamado de paz
Previo a la solemne eucaristía celebrada por el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, monseñor Juan José Pineda, las divisiones de las Fuerzas Armadas colocaron ofrendas florales en el altar de la Morenita.
La homilía dirigida por Pineda se convirtió en un enérgico llamado de paz dirigido a los presentes, en especial a la entidad castrense y policial.
“El año pasado en este mismo lugar se los dije, y creo importante decirlo de nuevo. Sin justicia social no hay paz social. Hay que trabajar para edificar una mejor Honduras, más en este tiempo sangriento que vivimos, debemos edificar el bien común basado en una cultura de paz”, declaró.
El prelado aseguró que para construir paz es indispensable que toda persona, toda comunidad religiosa, civil, militar, policial o gubernamental venza la violencia, la codicia, el odio, la intolerancia, el deseo de poder y las estructuras injustas que las recubre.
“Los hondureños queremos la paz, el deseo de la paz es una aspiración de cada persona y coincide con el deseo de una vida humana plena y feliz, la paz es un derecho, un deber para todos”, acotó el obispo. Asimismo, declaró que la creciente desigualdad entre ricos y pobres por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista se vuelven imágenes de tensión.
“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. La paz tiene su propia ética, de comunión y participación, y recordemos que no la crea el hombre, sino que Dios, y que la delincuencia y la violencia son un peligro para construir la paz”, expresó. Asimismo, enfatizó que como iglesia les preocupa algunos fanatismos políticos que distorsionan la comunión y la reconciliación del país.
“Sin respeto a la persona humana no esperemos que haya paz en nuestra Honduras. Negarse a ser constructor de la paz es una herida grave a la justicia”, recordó a los defensores de la patria.
En ese sentido, advirtió que Honduras necesita una pedagogía de paz, superar el egoísmo, crear una mentalidad y una cultura de paz y una atmósfera de respeto y honestidad.
“Es necesario enseñar a todos los hondureños a tratarse como hermanos, a vivir con benevolencia y no con una simple tolerancia”.
Las peticiones
La entidad militar llegó para pedirle a su ilustre capitana que los guíe en sus acciones y en la toma de decisiones al igual que les ayude en momentos de crisis.
“Gracias a Dios y a la Morenita no tenemos problemas, las FF AA somos una institución fuerte, sólida, unida y una institución que enfrenta problemas fuera como la delincuencia, la inseguridad y desunión de la familia hondureña”, acotó el ministro de la defensa Marlon Pascua.
Al momento del ofertorio, aparte de los signos del pan y el vino, fueron presentados ante el altar la Ley Constitutiva de las Fuerzas Armadas, la Constitución de la República, el bastón de mando, el quepí, el equipo militar, el rosario, la Biblia y la luz.
Escolares llegan a visitar a la Morenita
Flores y tiernas voces sirvieron para dar tributo a la morenita Virgen de Suyapa, con motivo de la celebración del 266 aniversario del hallazgo de su venerada imagen.
Y es que por segunda ocasión los alumnos de la AD Astral School (Hacia Las Estrellas) y de Huellitas llegaron al Santuario de la Morenita para ofrecerle un sublime homenaje.
“Este es el segundo año que traemos a los niños de preescolar y de primero a cuarto grado para que compartan con la Virgen de Suyapa.
Ellos siempre traen flores y vienen muy felices a cantarle a la virgen”, declaró la maestra Carmen María Bonilla.
Con anticipación los pequeños son preparados para que participen en este evento que tiene como propósito estimular el fervor y la devoción mariana.
Los alumnos llevaron
flores naturales, entre estas rosas y claveles, pero también se dieron tiempo para elaborar sus manualidades.
Como parte de la actividad a los niños se les narra la historia de cómo fue encontrada la imagen de la Virgen de Suyapa, que a pesar de ser pequeñita es milagrosa.
“Nosotros les enseñamos a ellos como deben amar y respetar a nuestra virgencita”, expresó la maestra.
El grupo de niños dedicó la canción “Virgen de Suyapa”, la que fue entonada en el altar donde se encuentra la venerada imagen.