Tegucigalpa, Honduras.- Con gozo, regalos y manos solidarias, las calles, parroquias y catedrales de la capital celebrarán el cierre oficial de las fiestas decembrinas este martes 6 de enero con el festejo conmemorado al Día de Los Reyes Magos.
La tradición arraigada al catolicismo combina la herencia cristiana con expresiones propias de Honduras y recuerda la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar —los reyes magos— para adorar al Niño Jesús, mediante la fe, generosidad y unión familiar.
Según el sacerdote católico Carlos Rubio, la celebración representa la importancia de compartir con los más necesitados, sin embargo, los niños ocupan un lugar importante en el festejo, ya que mediante regalos y actividades recreativas son agasajados en conmemoración al alumbramiento del niño Jesús.
“La tradición es que el 6 de enero se dan regalos a los niños, en otros lugares se acostumbra a compartir lo que uno llama góndolas en torno al niño Jesús, que son regalos, frutas, dulces y piñatas”, explicó.
Además, el padre apuntó que, durante la celebración de Los Reyes Magos, es especial tomar en cuenta a los más necesitados y niños, ya que eso conmemora la memoria de el niño Jesús.
“En muchas comunidades, sobre todo el camino neocatecumenal de la Iglesia Católica y grupos de otras parroquias se destinan regalos, ropa, juguetes, dulces y todo a los niños de algunos sectores más pobres. El signo de compartir lo que los magos de Oriente le ofrecieron a Jesús, ahora se le ofrece a los niños”, aseguró.
Oro, Incienso y mirra
La historia de la célebre y solidaria fiesta tiene varias fechas para ser festejada dependiendo de la localidad, en algunas catedrales capitalinas, la llegada de los Reyes Magos fue conmemorada durante el domingo 4 de enero —de 2026— en expectativa de una mayor participación poblacional.
“Para los cristianos católicos, propiamente la fiesta se llama Epifanía del Señor, muchos la celebramos precisamente este domingo 4 de enero porque hay mayor participación de fieles en las eucaristías y las celebraciones”, reveló.
Asimismo, el sacerdote apuntó que el oro, incienso y mirra son elementos claves durante la celebración, ya que son utilizados como símbolos de reconocimiento y adoración de los aspectos reales, divinos y redentores de la figura del cristianismo.
Más que una fecha más del calendario, para muchos capitalinos la cálida celebración del Día de Reyes se consolida como un tiempo de ayuda y abrazo humano a las personas que todavía continúan en la tierra y los más necesitados.
Además, Fray Turcios, párroco de Iglesia Inmaculada Concepción de Tegucigalpa invitó a los capitalinos a continuar inspirando actos de generosidad y compasión durante el Día de los Reyes Magos, como recordatorio de la importancia de buscar lo divino en la vida cotidiana.