El inicio de una crisis por la falta de agua potable estalló en la colonia Nueva Suyapa.
Con cubetas y botellones vacíos, decenas de pobladores se apostaron en las afueras del comité de agua de la comunidad, exigiendo la activación inmediata del servicio.
Aunque resulta increíble, los vecinos de este populosa zona, localizada al oriente de la capital, no reciben el preciado líquido hace más de 36 días.
Y es que, según denunciaron, el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), lejos de resolver la crisis, ordenó un racionamiento de dos horas y suspendió el suministro del día domingo.
Cansados de que solo aire les llegue por las tuberías, los afectados levantaron su voz de protesta y desacuerdo.
Otros se limitaron a gritar que necesitan el servicio a como dé lugar, ya que se les hace imposible vivir sin satisfacer las necesidades básicas de sus familias.
Ante la amenazante sequía que hay en el lugar, los pobladores solicitaron una respuesta inmediata a las autoridades del SANAA.
Los problemas
La falta del suministro de agua, más la raquítica frecuencia con que ha llegado siempre (cada 15 días), ha calentado los ánimos de los afectados. La denuncias de corrupción de la actual administración del comité de agua fueron parte de las quejas de la enardecida población.
Y es que, aparte de no recibir agua por sus tuberías, aun pagando al día el servicio, las autoridades del comité pretenden incrementar en 80 lempiras la cuota por el vital líquido.
Con un tono alterado por la indignación, Mirian Rodríguez, residente del lugar, lamentó que se pretenda implementar un aumento de tarifas si ni siquiera reciben con frecuencia el servicio.
Deficiente servicio
Jesús Palma, exintegrante del patronato de la colonia, con un ánimo más moderado, reflexionó que el problema es que no se puede abastecer a 10 sectores con el mismo proyecto que se diseñó hace 20 años.
La demanda de agua de la colonia Nueva Suyapa es atendida por cuatro bombas de baja capacidad, y según los miembros del Comité de Agua local, su capacidad de funcionamiento es deficiente. Según la versión de Rosa Ruiz, presidenta del Comité de Agua, en los registros hay inscritos unos 4,000 abonados al vetusto y deteriorado sistema.
No obstante, esta versión fue refutada con indignación por los vecinos, ya que a su juicio la cifra real de abonados podría cuadruplicarse.
Ruiz develó también que la oficina funciona con unos 12 empleados, de los cuales ocho son fontaneros y cuatro realizan labores administrativas.
Los afectados por su parte cuestionaron que la anterior administración era más eficiente en la distribución.
“El problema que hay es de distribución, hay zonas que tienen agua con más regularidad que nosotros”, refutó Luis Lagos, morador del sector Matute.
Los afectados informaron que la lucha por tener una mejora en el servicio apenas comenzó.
Asimismo, advirtieron que si no hay respuesta en los próximos días, entonces habrá protestas frente a las instalaciones del SANAA.
Las justificaciones
Los cuestionamientos de la Nueva Suyapa son interminables, sin embargo, las autoridades del Comité de Agua manifiestan que todo tiene una explicación lógica.
“Nos quitaron dos horas de servicio y el suministro del día domingo. La situación se agravó en los últimos días debido al racionamiento ordenado por el SANAA”, explicó Ruiz.
Además agregó que los 420 metros de tubería madre y de apenas ocho pulgadas está colapsada totalmente. “Solicitamos a la Gerencia de Barrios en Desarrollo del SANAA reemplazar la tubería, pero la respuesta es que el costo es millonario y que no hay capacidad”, acusó.
Ante los señalamientos de corrupción, la presidenta del Comité de Agua señaló que asumió el cargo con un déficit de 1.4 millones de lempiras.
Añadió también que en la actualidad el Comité enfrenta una deuda al SANAA de 1.8 millones y una mora por parte de los abonados de 1.2 millones.
Reacción
Ante los reclamos, las autoridades del SANAA aseguraron que no hay ningún problema con el suministro a la junta de agua.
Allan Aragón, vocero del ente autónomo, aseguró que el suministro de agua se ha mantenido de forma regular.
Sobre la reducción en las horas de servicio explicó que, por la emergencia de dengue, desde 2010 se determinó aumentar dos horas el servicio a fin de evitar que por la acumulación de agua en recipientes se incrementara la incidencia de la enfermedad en la comunidad.
“Con la llegada de este verano se solicitó que se redujera en dos horas la distribución para garantizar el servicio hasta la llegada del invierno”, explicó.
Con respecto al aumento del costo del servicio en la comunidad, aseguró que esa es una situación que debe solventarse entre los vecinos y las autoridades de la junta de agua.