Las inmensas nubes de humo, la inhalación de gases tóxicos y el hollín en las paredes de sus viviendas se han convertido en el pan de cada día de al menos 500 familias de la zona 8 de la colonia Cerro Grande.
Los vecinos afectados denunciaron a EL HERALDO el alto grado de contaminación que hay en la zonas aledañas, debido a la quema de desechos sólidos y tóxicos a inmediaciones del relleno sanitario.
Jorge López, vecino del sector, se quejó del grave problema que representa para los niños la inhalación del humo producto de la quema de llantas y material reciclable en las orillas de la carretera que conduce hacia el departamento de Olancho.
En ese sentido denunció que los pepenadores que se dedican a la extracción de materiales reciclables en la zona son los que están provocando el grave daño a su salud.
“En estos negocios de chatarra se queman llantas, hule, residuos de cables y todo tipo de materiales que generan nubes inmensas de humo”, expresó.
Las consecuencias
Según las múltiples quejas de los vecinos, este humo produce irritación en la vista, en las fosas nasales y en algunos casos hasta la complicación de enfermedades respiratorias.
López manifestó que en la zona los problemas de contaminación han sido recurrentes.
Sin embargo, denunció que en los últimos días el problema ha empeorado, ya que a su juicio cada día hay más negocios de chatarra en las inmediaciones del relleno.
Sadra Menjívar, otra madre de familia afectada, instó a las autoridades de la Alcaldía para que controlen a las empresas consecionarias de la recolección de desechos.
A juicio de Menjívar, no es posible que los camiones recolectores de basura lleguen primero a los negocios de chatarra y luego al relleno.
“El reciclaje de basura es legal, pero lo que no es lícito es que lo hagan en la orilla de la calle, todo lo que ellos queman debería ser adentro del relleno sanitario”, solicitó.
Agregó que en los últimos días la situación es grave, ya que nadie ejerce un control de esta actividad.
“Las paredes están llenas de hollín, y el aseo de la ropa solo se puede hacer en horas de la noche para evitar que el humo y el tile echen a perder las prendas”, se quejó.