Unos invasores indeseables mantenían desesperadas a las alumnas de la escuela República de Argentina.
La plaga de piojos que desde hace unas semanas hacía estragos en la cuero cabelludo de las niñas, motivó ayer a la Secretaría de Salud a realizar una operativo de control.
Unas 500 menores quedaron libres de esta especie de insectos que viven y se alimentan de la sangre de sus víctimas.
Desde hace varios días estos se habían alojado en las cabeza de 226 estudiantes de primero y segundo grado provocándoles enormes molestias.
María Reyes, subdirectora del centro educativo, dijo que las estudiantes ven interrumpidas sus actividades académicas debido a la incómoda picazón que provocan los piojos.
“Las niñas no tenían tranquilidad, pero con la limpieza
y el lavado de cabello con gel especial, por parte de las autoridades de salud se van a sentir mejor”, explicó la mentora.
Las acciones se extenderán a otros centros educativos de la capital.