Tegucigalpa, Honduras.- Bajo fuertes operativos de la Policía Nacional y la Policía Militar amanecieron estejueve varias colonias consideradas de “alto riesgo” en Tegucigalpa, tras la aprobación de la Ley Especial para Combatir el Terrorismo, Maras y Pandillas.
La colonia Flor del Campo, la colonia Henry Merriam, la colonia La Pradera, la colonia Las Torres y zonas aledañas amanecieron con presencia policial en sus principales entradas.
Durante el operativo, los agentes solicitaban a varios conductores que descendieran de sus vehículos para realizar registros. En otros casos, solicitaban la documentación correspondiente y efectuaban revisiones vehiculares.
“El objetivo es identificar a las personas que andan cometiendo actos ilícitos, personas que puedan transportar drogas, armas y que tengan algo pendiente con la ley. Se meten al sistema todas las identidades que puedan tener alguna orden de captura”, dijo el oficial a cargo.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, sostuvo: “Estamos en una operación conjunta con las Fuerzas Armadas, la cual es dirigida técnica y jurídicamente por el Ministerio Público, y el propósito es que son focalizadas en zonas que han sido santuarios de las pandillas”.
Velásquez aseguró que el objetivo es capturar a diferentes miembros, especialmente de estructuras criminales que fueron declaradas terroristas, tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula.
La Pandilla 18, la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Cártel del Diablo, estructuras criminales que operan en diferentes barrios y colonias de Honduras, fueron declaradas terroristas por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS).
La nueva ley, según el ministro de Seguridad, les permite realizar operativos en cualquier parte del territorio nacional y de cualquier forma.
La Ley Especial para Combatir el Terrorismo, Maras y Pandillas fue aprobada el pasado 22 de septiembre y endurece las medidas tanto dentro de los centros penitenciarios como fuera de ellos.
Entre las medidas aprobadas se establece que todo individuo procesado o condenado por pertenecer a maras, pandillas o grupos declarados terroristas será recluido de manera obligatoria e inmediata en módulos de alta o máxima seguridad. Además, se prohíben las visitas conyugales y el contacto físico con sus familiares.
Las comunicaciones telefónicas estarán restringidas a una sola llamada de hasta diez minutos al mes hacia números previamente autorizados, la cual será debidamente monitoreada y grabada.
La normativa también contempla la posibilidad de realizar allanamientos en viviendas sin una orden judicial previa, bajo las condiciones establecidas por la nueva legislación.
Por su parte, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, explicó: “Ahora, si se le da persecución, si se le encuentra en cualquier momento, no va a ser necesario tener una orden de captura. Lo mismo con los allanamientos. El allanamiento era previo a orden judicial. La Policía va a poder entrar en los lugares donde se decrete el estado de excepción... va a poder entrar sin una orden judicial a una vivienda donde se tengan indicios de la comisión de un delito”.