Tegucigalpa

Capitalinos listos para portar palmas de la victoria

Los ramos de coyol, que son un signo de fe durante las procesiones del Domingo de Ramos, llegaron procedentes de Alubarén y Reitoca.

23.03.2013

¡Ya llegaron a la capital las palmitas de coyol, porque será día solemne, Domingo de Ramos!

Las palmas, de altura elegante y tronco erizado por cientos de espinas, crecen en suelos tropicales, en dos municipios del sur del departamento de Francisco Morazán: Alubarén y Reitoca.

Y es en los días previos a la Semana Santa, cuando la Cuaresma está por concluir, que muchas familias de escasos recursos económicos de ambas comunidades obtienen de esta planta su sustento.

De ella se extraen las palmas y las flores para elaborar los ramos que con sus matices verdes que evocan la esperanza, olor fragante y belleza modesta se convierten en un emblema singular de la fe.

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Solemne visita

Estos visitantes venidos de tierra adentro, que arribaron desde pasadas las 2:00 de la madrugada, permanecerán hasta el domingo en la capital y se instalan en los atrios de varias iglesias, entre estas la Catedral San Miguel Arcángel, Medalla Milagrosa, La Guadalupe, Kennedy y Suyapa para vender su producto.

Un día antes se han sumado a la labor de “cosechar”, las palmas de coyol, las que son bajadas con cuidado, una a una de la parte alta de la palmera, es decir que se seleccionan los retoños.

La actividad no es sencilla para los campesinos cuyas únicas compañías son los rayos del sol que tuesta sus rostros y provocan calor, el murmullo del viento y el lúgubre y monótono canto de las chicharras; “hay que tener cuidado para que las espinas de la planta no dañen sus manos” manifiestan.

Tampoco se escoge al azar el día para cortar las palmas, por lo general es el día jueves, en la antesala del Viernes de Dolores y partiendo que dentro de ocho días, el Jueves Santo, se celebrará la Misa Crismal y la institución de la Eucaristía.

Según Antonio Mejía, este año el comercio de las palmitas ha reportado algunas bajas, aún así los precios de venta se mantienen, ya que pueden ser adquiridas por los capitalinos por cinco o 10 lempiras.

“Ya es una costumbre para nosotros venir a vender ramos a la ciudad, es un trabajo matado, pero los vamos a dar los mismos precios de siempre”, comentó Mejía.

Mañana estas verdes, frescas y recién cortadas palmas, próximas a ser bendecidas y que con alegría portarán los cristianos católicos, estarán listas para celebrar la fiesta del Domingo del Ramos.

Es con esta solemnidad que recuerda la entrada triunfal del Rey de Reyes a Jerusalén, acto que da paso a la Semana Mayor y se convierte en la celebración más importante para el pueblo cristiano católico.

Mensaje de reflexión

La tradición, fervor, devoción y solemnidad de esta memorable temporada vuelve a hacer presencia en la capital, donde cada año el Distrito Central, al igual que otras ciudades de Honduras, se convierten en la cuna de la fe.

¿Pero qué debe representar para la feligresía capitalina el Domingo de Ramos? Consultado sobre el tema, el vicario de la Catedral San Miguel Arcángel, Carlos Rubio, declaró a EL HERALDO que este día es cuando se proclama a Jesucristo como rey y vencedor de la muerte y el pecado, además que es el Señor de esta capital.

“Debe significar para todos los capitalinos que Cristo debe ser el Rey y Señor de esta ciudad, que sin Cristo esta capital es nada, que sin tener a Cristo en el corazón de cada persona su vida es una tragedia, su vida va para el abismo”, declaró el sacerdote.

Al llevar los ramos se portan las palmas de la victoria y esta debe prevalecer sobre la cultura de muerte, el egoísmo y todo aquello que no nos hace ser personas a imagen y semejanza de Dios.

Además de exclamar el Domingo de Ramos, “¡Hossana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” hay que proclamar que no hay otro Rey más que el Señor.

“Todos los demás somos servidores: las autoridades civiles, militares, eclesiásticas, todos estamos para servir a ese Señor de la historia y a nuestra capital de la mejor manera, y en esta Semana Santa nos pide estar en comunión con Dios y en amistad fraterna con nuestros ciudadanos”, declaró. Así inicia la conmemoración de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de quien pagó con su vida la salvación de la humanidad.