Tegucigalpa. El bulevar Los Próceres sumó ayer el busto de un gran hondureño que merece ser recordado.
Y es que la valentía, honestidad, entrega y amor que Gustavo Alfredo Landaverde Hernández tenía por Honduras quedó inmortalizado justo en el mismo lugar donde ocurrió su vil asesinato.
Miembros de la Fundación Alfredo Landaverde y diferentes instituciones participaron en la develación del monumento, como un homenaje póstumo, a inmediaciones de la colonia 21 de octubre. Los familiares y amigos de Landaverde aprovecharon el acto para reclamar justicia y que el caso no quede en la impunidad.
Aunque han habido esfuerzos de las autoridades por reducir la ola de violencia que azota al país, sus amigos expresaron que aún falta mucho por hacer para combatir la impunidad; pues la muerte de Landaverde así como muchas otras en el país, aún siguen en la lista de espera en los procesos de investigación criminal.
Landaverde, quien fue director de Lucha contra el Narcotráfico en Honduras, fue asesinado el 7 de diciembre de 2011 a manos de dos personas que se transportaban en una motocicleta.
En la mediana del bulevar Los Próceres, frente al lugar donde fue asesinado, se construyó el monumento en honor a uno de los hijos más valientes de Honduras. El sitio servirá para honrar y recordar su memoria al igual que a otras personas que han caído por la violencia.
Honrar la memoria
“Aquí le robaron la vida y aquí se va inmortalizar a don Alfredo Landaverde”, dijo la designada presidencial Rossana Guevara.
“Estoy aquí para honrar la memoria de un gran hondureño que era un patriota, un magnífico padre y esposo ejemplar”, prosiguió la funcionaria.
“Cómo amaba Honduras y prueba de ello es que nunca dejó de luchar por ella al punto de ofrendar su vida por su país, por todos nosotros, a sabiendas que su lucha representaba un gran riesgo para su integridad”, recordó.
“Alfredo Landaverde nos permite hoy, tener un referente de lo que es la decencia, la integridad, el amor al prójimo, el referente de lo que es un ser humano, por lo que hoy puedo decir que es un héroe de la patria” dijo.
Por su parte, Hilda Caldera, esposa del mal logrado ingeniero civil, agradeció el apoyo que le brindaron sus amigos, voluntarios y medios de comunicación.
“Nos anima que Alfredo luchó toda una vida y ha sido maravilloso poder culminar este monumento, pero de ahora en adelante ya basta de palabras y este monumento nos recuerda que se está pendiente de justicia”, manifestó Caldera.
“Este monumento es en honor a Alfredo y a todos los caídos en la violencia”, destacó.
La frase que en reiteradas ocasiones dijo Landaverde que “si por decir la verdad me van a matar, bienvenida la muerte”, quedó plasmada en una placa del busto elaborado por el escultor Jesús Zelaya en su honor, quien lo consideraba uno de sus mejores amigos. Mientras Miguel Landaverde demandó a las autoridades que se investigue el vil asesinato de su hermano.
“La familia nos hemos preguntado y le hemos dicho a Dios en un tono de soberbia, porqué Alfredo tenía que morir así”, expresó.
En la inauguración del monumento participaron además de Hilda Caldera, el vicepresidente de la Fundación Alfredo Landaverde, Ramón Velásquez Nazar; el presidente de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández; el coordinador de ASJ, Omar Rivera; la designada Presidencial, Rossana Guevara; el secretario del Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), Arnold Amaya y el excomisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio López, entre otros.