Tegucigalpa

Baja demanda de prendas usadas en Navidad

Crisis económica ahogó el último auxilio de los hogares pobres y uno de los sectores de mayor crecimiento. Tradicionales rótulos de ofertas o los gritos de los comerciantes no causan el furor que en años anteriores.

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20.12.2012

La crisis económica despojará este año de los tradicionales estrenos a cientos de capitalinos.

Y es que, ni siquiera las tiendas de venta de ropa usada o de segunda mano serán un salvavidas para que miles de familias de escasos recursos luzcan los mejores atuendos en esta Navidad.

Al menos es lo que se vaticina al recorrer los mercados capitalinos y tiendas especializadas en comercializar prendas americanas, donde se aprecia una regular cantidad de personas que, contrario a años anteriores, abarrotaban los denominados “bultos” o “agachones”.

Varios vendedores entrevistados por EL HERALDO coincidieron en que pese al repunte de ventas, con respecto al resto del año, todavía no se alcanza el nivel logrado en el 2011.

La gran proliferación que en los últimos cinco años habían tenido estos comercios en Tegucigalpa y Comayagüela encontró en el 2012 su freno.

Los tradicionales rótulos de “Aproveche, hoy todo a L 10” o los gritos de “¿Qué busca tita, pase a adelante, sin compromiso?” no causan el furor que en años anteriores desataba una fiebre compradora en los capitalinos de bajos ingresos.

“Las ventas han bajado para estos días. Antes la gente abarrotaba nuestros puestos”, lamentó Enrique Barahona, mientras que, casi sin pausa gritaba: “¡Lleve, lleve... lleve barato. Pase adelante!”.

Por su parte, otros negocios del rubro han encontrado un equilibrio y la fórmula secreta para sobrevivir a la crisis.

Al menos eso afirmó Osiris García, vendedora de la tienda “El Golazo” ubicada en la calle Real de Comayagüela, quien aseguró que al día atienden de 300 a 400 compradores. Incluso, cada viernes que abren fardos reciben la visita de unos 60 mayoristas que desembolsan de 2,000 a 3,000 lempiras cada uno.


Precios se mantienen

Para este año, las medidas tributarias del gobierno amenazaban con desangrar uno de los pocos rubros directamente destinados a las familias de bajos recursos: los “bulticks”.

La junta interventora de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) pretendía realizar una reclasificación arancelaria de acuerdo al producto importado, lo que anulaba el impuesto uniforme de 0.50 centavos de dólar que pagan por libra de mercadería.

La última oferta que realizaron los importadores de objetos usados fue de 0.80 dólares por libra, contra el monto máximo de 2.50 dólares que aplicaría la DEI.

Respecto a la medida, los vendedores advirtieron que el incremento al impuesto impactaría en los precios finales del consumidor.

Sin embargo, en el recorrido realizado por EL HERALDO, los mercaderes sostuvieron que los precios se mantienen.

Para el caso, las prendas como camisas o blusas se cotizan de cinco lempiras en adelante.

La ropa de niño, igual, mientras que los zapatos valen entre 40 a 300 lempiras. Las carteras rondan entre los 20 a 60 lempiras. Las tradicionales ofertas de “2x30 lempiras” para la ropa en gancho no faltaron para esta temporada.


Piden regulación

Gloria Pérez, presidenta del Comité para la Defensa del Consumidor Hondureño (Codecoh), exigió al gobierno una regulación más exigente para verificar la calidad de los productos usados.

Explicó que la medida vendría a favorecer a los hogares de escasos recursos, para que no se vean orillados a comprar prendas en un estado inaceptable.