Tegucigalpa, Honduras.- La capital se prepara para enfrentar uno de los periodos más críticos en cuanto al suministro de agua potable. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió sobre la severidad de la sequía que se avecina, calificando el escenario como un desafió para la municipalidad.
"Lo que vamos a vivir este verano es serio. Ojalá que llueva, ojalá que Dios nos traiga más lluvia, pero tenemos que prepararnos. Hay que esperar lo mejor, pero prepararnos para lo peor", manifestó Zelaya durante su intervención en el programa 30/30 la noche del pasado domingo 10 de mayo.
Según la información proporcionada por la municipalidad, las represas de Laureles y Concepción, las dos arterias hídricas de la capital, operan a menos de la mitad de su capacidad. Juntas suman apenas 21.37 millones de metros cúbicos, con niveles del 40.35% y 47.32%, respectivamente. El margen es estrecho, y la temporada de lluvias no da señales claras de cuándo llegará con fuerza.
Por eso, Zelaya anunció que se activaría un comité técnico para monitorear los pronósticos de lluvia y evaluar si es necesario ajustar los horarios de distribución de agua. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) operará en modo de racionamiento. Según la infografía presentada durante el espacio, el Picacho estará recibiendo agua cada cinco días, los Laureles cada tres y medio, y Concepción cada cuatro.
Otras medidas
El edil detalló que el miércoles, la corporación municipal sesionará para analizar una ordenanza temporal que prohibiría llenar piscinas, usar mangueras y desperdiciar agua en actividades no esenciales.
"Nos estamos quedando sin agua, hay que hacer un buen uso del agua", aseveró Julio Quiñones, remarcando que el periodo de lluvioso de mayo se ha retrasado, empeorando el panorama.
Juan Diego Zelaya señaló que ya se distribuyeron más de 500 tanques de almacenamiento en escuelas y zonas vulnerables, y se activó rutas de emergencia para garantizar que el agua llegue donde más se necesita.
El alcalde también llamó a los capitalinos a revisar sus hogares, reparar fugas y evitar goteras: "Cuidar el agua es una tarea compartida", escribió en sus redes sociales.
Ola de calor
La crisis hídrica no llega sola. Honduras atraviesa una ola de calor que, según Copeco, podría llevar las temperaturas en la región central a superar los 34 grados Celsius, con registros históricos por encima de los 41 grados en el sur del país.
El deterioro en la calidad del aire, alimentado por cientos de incendios forestales activos, agrava el panorama para los grupos más vulnerables.
En ese sentido, la Secretaría de Educación respondió a la emergencia climática con medidas para la semana del 11 al 15 de mayo: los centros gubernamentales operarán en horario regular lunes y martes, pero del miércoles al viernes las clases pasarán a modalidad virtual. Los colegios privados deberán evaluar sus condiciones de infraestructura antes de decidir si continúan de forma presencial.
Copeco, por su parte, recomendó evitar la exposición solar entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m., suspender actividades deportivas al aire libre en ese horario y extremar el cuidado de niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, quienes enfrentan el mayor riesgo ante la combinación de calor y contaminación.