Tegucigalpa, Honduras.- La emergencia hídrica en la capital mantiene a las autoridades en búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento ante los bajos niveles de los principales embalses.
Desde la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) se plantea que, si las fuentes actualmente habilitadas no son suficientes, podrían utilizarse pozos privados para garantizar el suministro a los capitalinos.
“Esta búsqueda nos va a permitir que el suministro llegue de manera más completa a la población, una vez que los pozos estén operando y generando más agua”, afirmó Quiñónes.
Las autoridades reconocen que los esfuerzos actuales podrían no ser suficientes si las lluvias no permiten una recuperación significativa de los embalses que abastecen a Tegucigalpa.
El funcionario explicó que existe la posibilidad de precipitaciones entre el 7 y el 9 de septiembre, mientras que los pronósticos apuntan a una posible normalización de las lluvias durante la tercera semana de septiembre.
Ante esta situación, informó que: “En Tegucigalpa hay un poco más de 1,500 pozos construidos. Entonces, tocará recurrir a esa fuente privada de agua para efectos de abastecer a los capitalinos”.
La posibilidad de utilizar estos pozos se sustenta, según el funcionario, en la Ley de Aguas y en las facultades del Estado para administrar el recurso hídrico cuando sea necesario para garantizar el bienestar colectivo.
“Si toca, para efectos del bienestar común, hacer lo que sea necesario para abastecer de agua a los capitalinos, se hará”.
Quiñónez aclaró que la eventual utilización de los pozos privados dependerá de las necesidades que se presenten y de las decisiones que adopten las autoridades competentes, mientras continúan las acciones para aumentar la oferta de agua.
Quiñónez puso como referencia a San Pedro Sula, donde el abastecimiento depende en buena medida de una amplia red de pozos, y sostuvo que Tegucigalpa debe continuar explorando esta alternativa.
Y es que de acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) citada por Quiñónez, en Tegucigalpa existen más de 1,500 pozos construidos, una reserva que podría adquirir relevancia ante la emergencia.
La estrategia municipal combina la habilitación de pozos, la distribución programada, el llamado al ahorro y la espera de lluvias que permitan recuperar los embalses. La disponibilidad de las fuentes privadas aparece así como una alternativa que podría cobrar fuerza si la crisis se prolonga.