Tegucigalpa

'Súper' Jesfry y su familia ya tienen un nuevo hogar

La Primera Dama y el ministro de Sedis entregaron la vivienda a la familia del muchacho que antes vendía chicles.

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06.11.2015

Comayagüela, Honduras

Todo inició en una entrevista en los pasillos del Taular, un colegio que beca a jóvenes de escasos recursos y se ha posicionado como uno de los mejores del país.

“Tenemos historias increíbles. Bueno, hay un alumno que vende chicles y la gente, sin saber, le pregunta por qué no estudia”, comentó Carlos Espinoza, su director.

“Le decimos ‘Súper’ Jesfry”. Esta frase abrió el camino para una campaña que al principio no era campaña y una historia que miles de choferes habían visto bajo un semáforo del bulevar Morazán, pero que no conocían.

Hoy se puede contar que Jesfry no volverá a trabajar bajo la lluvia o el sol y que, junto a su mamá Nora y sus cuatro hermanos, ya puede descansar en un acogedor hogar.

“Esta será una casa de bendición, que la cuiden y la disfruten”, expresó la primera dama, Ana García de Hernández, durante la entrega.

La búsqueda
“Nuestra casa queda por la zona de La Bambino”, nos instruyó doña Nora Carías cuando intentabamos localizar ese humilde hogar.

Parecía poco creíble que una familia necesitara tanto en una colonia donde las viviendas tienen amplios garajes y fachadas respetables.

No era así. Esta clase media se perdía en un pronunciado barranco que doña Nora y Jesfry habían hecho su hogar, con vieja madera en un rincón de 3x3 metros y quizá con 15 láminas en el techo.

Muchos, después de esa publicación de hace 96 días en EL HERALDO, entendieron que Jesfry no era un chico sin hogar ni estudios.

Y el gobierno y la empresa privada comprendieron que había que poner manos a la obra por el joven de 13 años.

Nueva casa, nueva vida
“Qué pena que le estoy hablando, es que se me mete el agua y tengo miedo que Jesfry se me vaya a vender, ese como es de aventado”, nos comentaba doña Nora en uno de estos 96 días del calendario.

“Solo tenga paciencia, ya fuimos a ver y estaban trabajando en la casa y vamos hacer unas llamadas”, le decíamos para tranquilizar su angustia.

Pero ayer fue el día cuando las promesas tomaron sentido en una casa de 36 metros cuadrados, ese sueño que desde hace dos años perseguía la familia Andino Carías.

Jesfry llegó formal a la entrega de la casa, con un camisa amarilla cuadriculada, un pantalón negro, unos zapatos lustrados y el cabello partido al lado.

Además de la primera dama, estaba el ministro de la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (Sedis), Ricardo Cardona, para darle las llaves.

Al igual Lenir Pérez, presidente de Emco-Alutech, que contribuyó con el techado y el amueblado.

'Una de las ayudas de nuestra empresa va enfocada a las madres solteras y otra la excelencia académica, pero el caso de Jesfry tiene más merito por ese esfuerzo que hacía de trabajar', valoró Pérez.

“¡Jesfry! ¡Vení por aquí! Queremos unas palabras tuyas”. Sí, era el risueño joven que acaparaba los micrófonos y las cámaras.

“Le doy gracias a Dios y a todos los que nos ayudaron. Con paciencia y con los estudios, uno logra lo que se propone”, expresó el joven con una madurez que supera sus 13 años