Yoro, Honduras.- Las investigaciones en torno al secuestro y asesinato del pastor evangélico y cafetalero Óscar Núñez han revelado un elemento clave: la participación de personas cercanas a su entorno familiar en la ejecución del crimen.
Así lo confirmó el ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, en una entrevista al noticiero TN5, donde explicó que la estructura criminal conocida como Cartel del Diablo habría logrado infiltrarse en el círculo íntimo de la víctima, lo que facilitó el secuestro y posterior asesinato.
“En este caso, lamentablemente, había personas muy cercanas a la familia del pastor vinculadas a la estructura criminal, lo que habría incidido directamente en el desenlace fatal”, expresó el funcionario.
El líder religioso fue privado de su libertad y posteriormente hallado sin vida el 23 de abril en la aldea Agua Blanca, sector conocido como Ojo de Agua, en el municipio de San José del Potrero, Comayagua, pese a que sus familiares habían pagado el rescate exigido por sus captores.
De acuerdo con las autoridades, este caso marca una diferencia con otros secuestros recientes, ya que la infiltración dentro del entorno familiar complicó las acciones de inteligencia y puso en riesgo la vida de la víctima.
Velásquez indicó que, de los cinco secuestros registrados en los últimos meses, cuatro han sido resueltos; Sin embargo, el caso del pastor presentó condiciones particulares que impidieron un desenlace favorable.
El ministro también advirtió sobre un cambio en la dinámica delictiva en el país, señalando que grupos criminales han migrado hacia delitos como el secuestro y la extorsión ante las restricciones en las rutas del narcotráfico.
Actualmente, las fuerzas de seguridad mantienen operativos en distintas zonas del departamento de Yoro para ubicar a los responsables, especialmente al cabecilla de la organización, descrito como un individuo altamente violento.
Las autoridades aseguran que continuarán intensificando las acciones hasta desarticular por completo esta estructura criminal y llevar a sus integrantes ante la justicia.