El exceso de velocidad y la imprudencia de un loco del volante del transporte urbano que peleaba línea fue la causa de un aparatoso accidente de tránsito que dejó el saldo de un muerto y 10 heridos en el anillo periférico, a la altura de la represa Los Laureles, al sur de la capital de Honduras.
La estudiante universitaria Yeny Saraí Rubio Hernández, de 19 años, falleció al instante de múltiples heridas provocadas por los golpes que sufrió al volcamiento del bus rapidito con registro número 888 que hace el recorrido por el anillo periférico, a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), hasta el Tórax.
La Cruz Roja reportó que 10 pasajeros resultaron heridos en el percance y otros con lesiones leves, por lo que fueron trasladados al hospital Escuela y al Materno Infantil.
Entre los heridos se identificó a Wendy Carolina Flores, de 25 años; Ceci Casulá, de 22; Elmer Gallardo, de 18; Nelson Mauricio Sierra, de 21 y Yeltsin Onán Zúñiga, de 15 años. Una de las féminas perdió el brazo derecho, confirmó un paramédico del cuerpo de socorro.
También una niña 3 meses de edad fue trasladada al Materno Infantil para ser evaluada por los médicos, lo mismo que otros estudiantes del Instituto Técnico Honduras que resultaron con lesiones leves.
Agentes de la Dirección Nacional de Tránsito se presentaron al lugar a realizar las investigaciones orientadas a establecer las causas del accidente vial y a identificar al conductor, quien se dio a la fuga junto al cobrador.
Aparatoso volcamiento
Según relato de sobrevivientes, eran alrededor de las 12:45 de la tarde cuando la unidad de transporte circulaba por el anillo periférico con procedencia de la terminal de buses ubicada en el sector de San Felipe.
Después de pasar el puente sobre el río Guacerique, el motorista perdió el control del volante debido al exceso de velocidad, lo que provocó que el automotor se diera vuelta sobre el pavimento.
Luego se salió de la calzada y quedó parado, mientras que el cuerpo inerte de Rubio Hernández quedó tendido boca abajo sobre la maleza.
En la escena quedaron cuadernos y otro material educativo de los estudiantes que viajaban en el rapidito.
“Lo que recuerdo es que el conductor comenzó a acelerar bastante, el bus empezó a hacer zig zag, luego dio vuelta”, expresó el estudiante universitario Osman Zúñiga.
Aseguró que el conductor no peleaba línea con nadie, porque no tenía carro ni adelante ni atrás, sino que “fue loquera de él” (el motorista).
Contrario a la versión de Zúñiga, otro pasajero dijo haber observado otro bus rapidito que circulaba adelante y que esa fue la razón para que el conductor empezara a pelear línea.
Los accidentes de tránsito son la segunda causa de muerte violenta en Honduras.
Durante el fin de semana pasado, unas quince personas fallecieron en accidentes viales.