Tegucigalpa, Honduras.- Tres menores de edad que habían sido privadas de su libertad fueron rescatadas durante el operativo en Marale, Francisco Morazán, en el que murieron dos presuntos miembros del Cártel del Diablo, según informó la Policía Nacional.
Las autoridades compartieron una fotografía de las tres menores, quienes aparecen de espaldas en una zona montañosa y, de acuerdo con la información oficial, fueron encontradas sanas y salvas.
Según las investigaciones preliminares, una de las menores habría sido privada de su libertad en un colegio de El Progreso, Yoro, mientras que la otra habría sido raptada en Sulaco, municipio del mismo departamento.
Las autoridades creen que las adolescentes tienen entre 14 y 16 años y habrían sido víctimas de privación de libertad, abuso sexual y servidumbre.
Luego del enfrentamiento donde se ejecutó su rescate, las autoridades realizaron una inspección en una vivienda, donde encontraron munición de diferentes calibres, entre ellos AK-47, 5.56 y .45, además de una motocicleta.
El operativo ocurrió el pasado jueves 24 de septiembre y se realizó en la aldea Calichales, municipio de Marale, Francisco Morazán, en una zona colindante con Sulaco, Yoro, donde, según las autoridades, opera el denominado Cártel del Diablo. Durante el despliegue se produjo un enfrentamiento en el que murieron dos presuntos miembros de esta estructura criminal.
De manera extraoficial, se maneja que las víctimas serían Ivis Jareth Medina Medina, alias “Quebranta Huesos”, y Ramón Enrique Cruz Palma, alias “El Monky”, ambos originarios de Sulaco, Yoro, y señalados como presuntos guardaespaldas del líder de la estructura, conocido como “El Diablo”.
Los cuerpos de las dos víctimas permanecen en la morgue de Medicina Forense, a la espera de ser reclamados por sus familiares.
Las autoridades han intensificado los operativos para localizar al señalado líder del denominado Cártel del Diablo, Esteban Ferrera, a quien las autoridades vinculan con múltiples hechos criminales registrados en Sulaco, Yoro.
El Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) declaró al denominado Cártel del Diablo, la Pandilla 18 y la Mara Salvatrucha (MS-13) como organizaciones terroristas. Posteriormente, se aprobó una ley que establece medidas más severas para integrantes de estas estructuras dentro de los centros penitenciarios.