San Pedro Sula, Honduras.- Tres jóvenes fueron asesinados la noche del sábado en un taller de motocicletas de la colonia Saturno , en un hecho que es investigado por la Policía como posible disputa de territorio para venta de droga.
Las víctimas fueron identificadas como Brian Francisco Briones García (28), Jensy Yulieth Leiva Romero (20) y Joshua Gerardo Bautista Hernández (23).
Ambos hombres murieron en el lugar del ataque, mientras que la jovencita fue trasladada gravemente herida al hospital Mario Rivas , donde posteriormente falleció.
Según información de inteligencia de la Policía, Brian y Jensy están vinculados a la Mara Salvatrucha como distribuidores de droga, conocidos popularmente como tracas, y todo apunta a que una estructura rival, específicamente la Pandilla 18, estaría detrás del triple homicidio.
Brian Briones era originario de Chinda, Santa Bárbara, y residente en la colonia Villeda Morales de San Pedro Sula , al igual que Jensy Leiva, mientras que Joshua vivía con su pareja en un apartamento en la colonia Pastor Zelaya. Alejandro Valladares, vocero policial, informó que aún no determina si Joshua tenía alguna relación con los otros dos fallecidos o si simplemente quedó atrapado en medio de la balacera.
El atentado ocurrió a eso de las 7:30 pm y, según pesquisas, varios hombres armados llegaron en una camioneta Ford Escape y abrieron fuego contra los tres jóvenes. Versiones preliminares similares indican que vestían prendas a las utilizadas por agentes policiales. La Policía maneja como hipótesis que el inmueble funcionaba como punto de distribución de estupefacientes. .
Defensa
Los padres de Joshua Bautista rechazaron cualquier vínculo con actividades ilícitas y aseguraron que estaba allí por casualidad. Mencionaron que trabajaba en otro taller de motos en barrio Medina y la noche del ataque había llegado para reparar su moto, ya que tenía previsto participar en un evento de velocidad en Trujillo, Colón. "Él iba saliendo de su trabajo.
No conocíamos a los otros muchachos y él no se metía con nadie", expresó un familiar. Era aficionado a las competencias de moto, especialmente carreras de cuarto de milla. Uno de sus amigos aseguró que Joshua había sido llamado por alguien para llegar al sector, pero que quien lo contactó no estaba en el lugar cuando ocurrió el ataque.
“Pensamos que fue por envidia, hay gente que no le gusta ver que uno progresa”, manifestó. La pareja sentimental de la víctima recordó que la última vez que lo vio fue cuando salió a trabajar el sábado por la mañana. “La última vez que lo vi fue cuando se fue a trabajar. Queremos que se haga justicia porque él no tenía problemas con nadie”, expresó con dolor afuera de la morgue de San Pedro Sula.