Las maletas quedaron hechas.
El plan que tenía Juan Carlos Toro Cardona (45) de regresar a Colombia junto a sus dos hijas, se vio frustrado: las manos asesinas de desconocidos acabaron con su vida.
Junto a él también murió Gustavo Garín, quien desde hace dos semanas había llegado a Honduras para acompañar a su amigo.
Ambos fueron atacados con arma blanca en el interior de una vivienda en la colonia Juan Lindo, estaban semidecapitados.
Esta semana, en esa colonia se efectuaron varios allanamientos a propiedades del supuesto narco José 'Chepe'
Handal Pérez.
La Policía no tiene un móvil claro en el hecho, solo establecen nexos con otros casos que pudieran estar relacionados.
“Un equipo investiga el caso, se ha hecho una nueva inspección en la casa para encontrar elementos que nos ayuden en la investigación”.
“Se analiza la escena porque coincide con otro hecho donde fue asesinado otro colombiano, por lo que se determina si podrían tener conexión en el caso. Pero no tenemos pistas claras”, informó Lincoln Pacheco, jefe de la Dnic en San Pedro Sula.
Los cuerpos de los dos extranjeros fueron trasladados a medicina forense para realizar la autopsia correspondiente. Esperaban la llegada de la esposa de Toro al país.
Una de las hijas de Toro dijo a la policía que a eso de las 9:35 pm del viernes, ella estaba en una de las habitaciones cuando escuchó ruidos en la sala.
Al bajar las gradas observó que un desconocido amenazaba a su padre con un cuchillo en el cuello.
Cuando los hombres la vieron, relata que le apuntaron con un arma, por lo que ella corrió a su cuarto a esconderse.
Cuando transcurrieron varios minutos decidió salir y se encontró con la dantesca escena.
Las dos muchachas pidieron ayuda a los vecinos, los que de inmediato avisaron a la Policía de lo ocurrido y minutos después llegaron al lugar.
El levantamiento se realizó a las 11:00 pm del viernes.
Los cuerpos de los colombianos quedaron uno en la sala y el otro en la cocina.
Ambos presentaban varias heridas de arma blanca en diversas partes del cuerpo, según el informe forense.
En el registro que realizaron las autoridades encontraron la casa vacía, apenas las maletas y las camas donde pernoctaban sus ocupantes.
Al parecer los asesinos habrían registrado las pertenencias de las víctimas por el desorden que se encontró.
Desde hace 11 meses Toro había llegado a Honduras, según comprobó la Dnic con las autoridades de migración mediante el pasaporte con registro 18387894, que se le encontró al extranjero.
Otro documento que le fue encontrado al extranjero fue una licencia de conducir mexicana que en el 2011 solicitó Toro.
“La información recabada establece que Toro tenía 11 meses de estar en Honduras, los familiares han informado que llegó por el negocio de venta de carros, hace cinco meses sus hijas y su esposa también habían llegado. Pero el miércoles la esposa regresó a Colombia y ellos viajarían el sábado”, dijo uno de los agentes.
El otro colombiano tenía solo dos semanas de estar en el país, las autoridades establecieron que era amigo de Toro y que se hospedaba en la casa, pero no encontraron documentos que establecieran su identidad, solo la información que las jóvenes que le conocían proporcionaron.
Las hijas del colombiano, una de 15 y otra de 20 años, estaban bajo custodia del Ministerio Público, mientras se espera la llegada de la madre para trasladar los cadáveres a Colombia.